SEDOANALGESIA  EN EL PACIENTE CRÍTICO

María Teresa Antuña, Santiago Herrero, Rosa María  Fanjul. Hospital de Cabueñes. Gijón. Principado de Asturias. España

 

 

INTRODUCCIÓN

 

La sedación y analgesia es un punto primordial en el tratamiento global del paciente crítico. En efecto en todos los pacientes críticos, especialmente cuando se encuentran en ventilación mecánica, es primordial realizar una buena sedación y analgesia, con el fin de controlar la respuesta hormonal ante el estrés (taquicardia, hipertensión, hiperglucemia, aumento del catabolismo proteico.) que puede ser perjudicial para el paciente. Además la sedoanalgesia nos permite una perfecta adaptación del enfermo al ventilador, lo cual en algunos casos es extremadamente necesario. Así pues los objetivos de la sedoanalgesia incluyen: control del dolor, un control insuficiente del dolor puede ocasionar un aumento de la ansiedad del paciente, ansiolisis y disminución de la actividad motora, amnesia, depresión respiratoria, que puede facilitar la ventilación mecánica y finalmente facilitar el sueño. Es importante tener en cuenta que la agitación en estos pacientes puede ser debida a problemas graves como hipoxia,  incorrecto funcionamiento del ventilador, obstrucción del tubo etc. los cuales deben descartarse de forma sistemática, antes de decidir que se trata de " deficiente sedación".

 

SEDACION

 

El principal objetivo de la sedación en el enfermo crítico es proporcionar comodidad y disminuir la ansiedad, especialmente en las situaciones con severo compromiso hemodinámico e insuficiencia respiratoria que precisan ventilación mecánica, en las cuales es importante conseguir una buena adaptación  con el ventilador así como descenso del consumo de oxígeno. Se debe obtener en cada momento el nivel de sedación óptimo, según la situación clínica del paciente, por ello es aconsejable utilizar escalas para evaluar el nivel de sedación y ajustar las dosis de drogas  al nivel deseado. La escala más utilizada en la clínica es la de Ramsay:

 

- Nivel 1: Paciente ansioso agitado o inquieto

- Nivel 2: Paciente cooperador, orientado, tranquilo

- Nivel 3: Paciente dormido, responde a órdenes

- Nivel 4: Paciente dormido, respuesta rápida a estímulos

- Nivel 5: Paciente dormido, respuesta lenta a estímulos

- Nivel 6: Paciente dormido, ausencia de respuesta

 

Para conseguir el nivel adecuado de sedación se debe intentar seguir una estrategia apropiada, que puede incluir los siguientes pasos:

- Excluir problemas graves que requieren terapia especifica (hipoxia, neumotorax...)

- Manejo no farmacológico de la desorientación y ansiedad, siempre que sea posible

- Identificar el problema central que causa agitación (dolor, ansiedad, deprivación sueño...)

- Selección  de la droga más apropiada según el problema central (ansiolíticos, analgésicos, hipnóticos...)

- Iniciar la terapia a bajas dosis, aumentando posteriormente si es preciso para alcanzar el nivel de sedación deseado

- Valoración  frecuente de la necesidad de tratamiento y ajuste de tasa de infusión

- Si un solo fármaco falla, cuando se administra a dosis adecuada, considerar la adición de un segundo fármaco de la misma familia o de otra clase. Se debe tener en cuenta también que las asociaciones en muchos casos tienen efecto sinérgico, permitiendo utilizar dosis más bajas. La sedación debe ser individual, cada paciente necesita una dosis distinta.

- Se deben utilizar sedantes que se aproximen lo más posible al agente sedante ideal. Este debería poseer una vida media corta, una acción, metabolización y eliminación rápida y con mínimo efecto acumulativo. Su administración debe ser sencilla y carecer de reacciones adversas, como la depresión respiratoria y cardiovascular. Además su metabolización habría de ser independiente de las funciones hepática y renal.

 

En el momento actual la tendencia es mantener niveles de sedación más bajos, reservando la sedación pesada para pacientes que precisan bloqueo neuromuscular. Para la mayoría de los pacientes críticos el mantenimiento de un nivel de sedación entre 2-3 de la escala de Ramsay asegurará que el paciente este cómodo y minimizará  los riesgos de una sedación profunda, tales como trombosis venosa, lesiones en piel y nervios por presión, atrofia muscular, compromiso de la competencia inmunólogica con aumento del riesgo de infección, asimismo disminuirá el riesgo de sedación prolongada y depresión respiratoria al retirarla

 

Las principales indicaciones para el uso de sedantes en pacientes en ventilación mecánica son:

 

1. - Alivio del malestar, la ansiedad y el miedo

2 – Control de la agitación

3. - Inducción del sueño

4. - Facilitar la ventilación mecánica

5. - Producir anestesia para parálisis farmacológica

6. - Situaciones especiales: técnicas diagnósticas y terapéuticas, S. de abstinencia alcohólica, hipertensión endocraneal, tétanos

 

Los fármacos más utilizados para la sedación en cuidados intensivos son:

 

1.-BENZODIACEPINAS


 

Son agentes sedantes-ansioliticos que producen amnesia. No tienen propiedades analgésicas pero al reducir la ansiedad pueden disminuir las necesidades de analgésicos, especialmente de los opiáceos con los que tienen efectos sinérgicos. Aunque no tan potentes como los barbitúricos también reducen  el consumo cerebral de oxígeno, la presión intracraneal y el flujo sanguíneo cerebral, por lo que son potencialmente útiles en el tratamiento de pacientes con TCE. Son el grupo más utilizado para producir hipnosis y ansiolisis en UCI. Dentro de este grupo los más utilizados en el contexto de cuidados críticos son el Diacepam, Midazolam y Loracepam. También puede ser de utilidad el Alprazolam  especialmente en aquellos pacientes en los que sospechamos que el miedo puede ser causa de ansiedad y agitación

Producen depresión respiratoria en relación con la dosis, velocidad de administración y el estado del paciente.

Sus efectos son dosis dependiente: ansiolisis, anticonvulsivante, sedación ligera, amnesia, sedación intensa,  relajación muscular y anestesia. Su uso prolongado da lugar al desarrollo de tolerancia (se necesitan dosis progresivamente más elevadas para conseguir el mismo efecto). También el uso prolongado a altas dosis ocasiona síndromes de deprivación

Tienen pocos efectos hemodinámicos, fundamentalmente disminución de tensión arterial por  vasodilatación, disminución del retorno venoso y pequeña depresión miocardica.

La administración de cualquier benzodiacepina (BZ), ocasiona un retraso en el despertar, sobre todo si existe afectación hepática o renal ya que su metabolización es fundamentalmente hepática con eliminación de sus metabolitos a través del riñón (a excepción del Loracepam).

El inicio y duración de acción de las BZ depende de su liposolubilidad. Así el diacepam y el midazolam que son más liposolubles tienen un inicio de acción más rápida (30 –60 seg) que el loracepam (60-120 seg). La redistribución más rápida del midazolam y el diacepam con respecto al loracepam (presumiblemente a causa de la menor liposolubilidad del loracepam) influye en la duración más corta de sus acciones.

 

1.1. –Diacepam: Primera droga de esta clase utilizada en cuidados intensivos. Es muy liposoluble esto hace que sea incompatible con otras medicaciones y dificulta su uso en perfusión continua. Su alta liposolubilidad produce un rápido inicio de acción. Su gran volumen de distribución y lenta eliminación hepática determina una vida media muy larga, alrededor de 48 h. El diacepam tiene metabolitos activos que tienen una vida media larga, incluso mayor que el diacepam. Su farmacocinética se altera en situaciones de disfunción hepática y no en situaciones de disfunción renal.

Dosis habitual:  - Bolo ev: 5-10 mg

- Infusión: 1-4 mg/h

Actualmente en enfermos críticos es poco utilizado para sedación prolongada, dada su larga vida media. Su uso prolongado implica un despertar retardado, puede requerir 5-7 días.

 

1. 2. –Loracepam: Tiene un inicio de acción más lento. Su duración de acción es intermedia entre el diacepam y el midazolam. Esta BZ es especialmente ventajosa en pacientes ancianos o aquellos con fallo hepático, puesto que su metabolismo no se afecta con la edad avanzada o el descenso en la función hepática. Sus metabolitos son inactivos. Ocasiona una profunda amnesia anterógrada. Tiene mínimos efectos cardiovasculares. Es una benzodiacepina muy útil en el paciente crítico, recomendada en 1992 por the Society of Critical Care Medicine como la benzodiacepina de elección para sedación prolongada. No obstante su uso no está muy generalizado, en parte, por no encontrarse disponible en Europa para uso parenteral.

Su vida media es de unas 15 horas. Es más potente que el diacepam

Dosis: - Bolo: 0,5-2mg

- Perfusión: 1mg/h

 

 

1. 3. – Midazolam: Es la BZ más utilizada actualmente en el contexto de los pacientes críticos. Es


muy estable en soluciones acuosas, lo cual la hace más apropiada para su uso en perfusión continua. Debido a su alta liposolubilidad  en pH fisiológico tiene un rápido inicio de acción (1-2 min). Es una droga de acción corta (30 min-2 h), aunque diversos estudios en enfermos críticos han demostrado que en estos la vida media del midazolam es más prolongada, próxima al loracepam. Su metabolismo es hepático y su principal metabolito, el 1-hidroxi-midazolan, posee un 10% de la actividad del midazolam y el 50% de su vida media, este metabolito se elimina por vía renal. En sedaciones prolongadas se puede producir una prolongación de la sedación, una vez que se suspende la perfusión, lo cual produce depresión respiratoria que puede retrasar el destete. Varios estudios comparando la sedación prolongada con midazolam y propofol confirman este retraso en el destete. La prolongación de la sedación después de suspender la perfusión puede tener múltiples causas, entre ellas la insuficiencia hepática que reduce la tasa de metabolización, y la insuficiencia renal por disminución de la eliminación del principal metabolito del midazolam.

Es una BZ con pocos efectos cardiovasculares. Se pueden observar episodios de hipotensión moderados, especialmente con dosis de inducción y en pacientes con severa vasoconstrición, hipotermia o hipovolemia, la hipotensión suele responder bien a carga de fluidos.

El midazolam puede dar lugar a reacciones paradójicas con presencia de agitación en las fases iniciales de tratamiento, estas son reacciones muy infrecuentes, si aparecen debe considerarse un tratamiento alternativo. Si es relativamente frecuente la aparición de taquifilaxia, que conlleva la necesidad de dosis cada vez mayores, para conseguir el mismo nivel de sedación. Si la taquifilaxia implica la necesidad de dosis altas de midazolam, es necesario cambiar el régimen de sedación para evitar acumulación de droga y de sus metabolitos. También se observa con el midazolam la presencia de síndromes de deprivación, que pueden dar lugar a la presencia de convulsiones, temblor, confusión, ansiedad, agitación, alucinaciones, taquicardia y fiebre. La desaparición de los síntomas y signos con la reinstauración del tratamiento con BZ apoya el diagnóstico de deprivación permitiendo excluir otros procesos responsables de la sintomatología. Los fenómenos de deprivación son más frecuentes con dosis altas de midazolam y en sedaciones prolongadas. Es posible evitar estos fenómenos retirando el midazolam de forma progresiva, así pues no es conveniente una retirada brusca del midazolam después de sedaciones prolongadas. Puede ser beneficioso una transición a benzodiacepinas de acción larga como el loracepam. El midazolam, tiene efectos aditivos con los opiáceos y frecuentemente también efectos sedantes sinérgicos, con los mismos. Aunque también se han descrito efectos antagónicos entre las benzodiacepinas y los opiáceos, en general se disminuyen los requerimientos y se producen efectos cardiorespiratorios más profundos cuando se administran conjuntamente BZ y opiáceos.  

Dosis:- Bolo.2, 5-5 mg (0,07-0,3 mg/kg.)

- Infusión: 0,5-6 mg/h (0,1 mg/kg. )

El midazolam puede también ser útil para proporcionar sedación y ansiolisis durante procedimientos breves realizados en cuidados intensivos: broncoscopia, cateterización de vía central, endoscopia, implante marcapasos etc.

 

1.4. - Flumazenil : Es una BZ antagonista de los receptores benzodíacepinicos, que permite una rápida recuperación del nivel de conciencia tras la administración de benzodiacepinas. Esto nos podría permitir la valoración del estado neurológico en pacientes sedados con BZ, no obstante en algunos casos se han observado convulsiones y aumento de la presión intracraneal, por lo que debe utilizarse con gran precaución, y no parece muy seguro en pacientes neurológicos con presión intracraneal inestable.

 Puede ser muy útil en intoxicaciones por BZ, llegando incluso a evitar la intubación. Se administra primero en bolo y después en perfusión continua pues su vida media es mucho más corta que la de cualquier BZ.  En pacientes con intoxicaciones mixtas (BZ más antidepresivos triciclicos), el flumazenil puede ocasionar convulsiones.

- Dosis: - Inicial 0,25 mg ev. Se puede repetir cada min. hasta 2 mg

             - Infusión 0,1-0,4 mg/h

 

                    

 

2. -PROPOFOL

 

Es un anestésico del grupo alquifenol. En dosis bajas produce sedación, no tiene propiedades analgésicas.  Es insoluble en agua y se distribuye formulado en una emulsión lipídica. Su principal característica es la rápida recuperación después de la suspensión de la perfusión. Tras un bolo o de perfusión corta, la recuperación puede ser en 5-10 min. Su vida media aumenta en perfusión prolongada, en ancianos y hepatópatas, no obstante aún en estas circunstancias su tiempo de recuperación es corto. No suprime la esteroidogenesis adrenal.

Dosis: - Bolo: 1-3 mg/kg.

- Infusión: 1-6 mg/kg./h

Otra característica propia de este fármaco es que puede producir una llamativa hipotensión, especialmente en bolo rápido, en relación con vasodilatación periférica y  disminución del retorno venoso, así como a una disminución de la contractilidad miocardica y caída del gasto cardiaco, por tanto se debe evitar el uso de propofol en bolos rápidos pues puede producir una severa hipotensión. No modifica el tono vascular pulmonar ni suprime la vasoconstrición pulmonar hipóxica. Puede producir bradicardia por acción sobre el sistema de conducción, también convulsiones, aunque esto último es poco frecuente, e incluso aunque pueda resultar paradójico se ha mostrado útil como sedante en el estatus epiléptico refractario.

El propofol puede ser un buen agente sedante en el paciente con TCE, debido a sus efectos a nivel neurológico: disminuye el consumo de oxígeno y el flujo sanguíneo cerebral, esto implica una disminución de la presión intracraneal (PIC). No interfiere con la autorregulación cerebral y la respuesta al CO2. 

A nivel respiratorio disminuye el volumen minuto, el volumen corriente y la capacidad residual, por depresión del centro respiratorio. Deprime los reflejos laríngeos, facilitando las maniobras de intubación. En pacientes con hiperreactividad bronquial, se han descrito mejoras en las resistencias en la vía aérea.

El propofol se administra en una solución lipídica, lo cual implica un importante aporte calórico (1Kcal/ml), a expensas de aporte de lípidos de cadena larga (w-6) los cuales pueden ser perjudiciales en el contexto del paciente crítico, esto debe tenerse en cuenta en el aporte total de lípidos en la dieta. Es importante vigilar el nivel de trigliceridos en los pacientes críticos sedados con propofol, pues es posible que nos encontremos con una hipertrigliceridemia, aunque esta no suele ser severa si en la nutrición se ajustan los lípidos totales y no confluyen otras circunstancias favorecedoras de la elevación de trigliceridos (fracaso renal agudo, pancreatitis, sepsis y coagulopatía). Actualmente es clara la tendencia al empleo precoz de nutrición enteral, en este caso el ajuste de lípidos es más difícil de realizar, puede ser entonces de gran utilidad la fórmula de propofol más concentrada (propofol al 2%), la cual permite reducir la cantidad de lípidos aportados con la sedación, en un 50%. Asimismo esta fórmula más concentrada permite reducir también el volumen aportado , en algunos pacientes críticos esta reducción de volumen puede ser interesante.

Otro problema derivado de la preparación del propofol en emulsión lipídica, es la facilidad para el crecimiento de gérmenes, de ahí la importancia de un manejo aséptico de la vía de infusión del propofol.

De los estudios realizados hasta el momento, parece deducirse que el Propofol  proporciona una sedación que es, al menos, tan efectiva como la proporcionada con el midazolam, y determina un tiempo de extubación más rápido, aunque falta demostrar que esto vaya acompañado de una reducción de los días de ventilación mecánica y de estancia en UCI. Por otro lado el propofol se asocia con un  un aumento del riesgo de hipotensión y de hipertrigliceridemia. En un futuro inmediato parece razonable pensar en uso más generalizado del propofol al 2%, cuando se utilice este fármaco para sedación prolongada de los pacientes críticos.

 

 

3. - BARBITURICOS

 

Son anestésicos que utilizados a dosis subanestésicas pueden ser hiperalgésicos, exagerando la respuesta al dolor. Producen depresión del EEG dependiente de las dosis. El patrón alfa de vigilia evoluciona hacia ondas delta y theta, hasta su supresión y finalmente EEG plano. Producen disminución del consumo de oxígeno cerebral, además disminuyen el flujo sanguíneo cerebral y la presión intracraneal (PIC). La presión de perfusión cerebral no se ve afectada porque la disminución de la PIC es mayor que la disminución de la presión arterial. Producen depresión respiratoria central.

Su efecto cardiovascular predominante es la disminución de la presión arterial, por venodilatación con disminución de la precarga. La contractilidad miocardica se afecta poco. Producen taquicardia a través de mecanismo baroreflejo. Otros efectos secundarios, incluyen la perdida de la termorregulación, acumulación de la droga, tolerancia y posible inmunodepresión. 

El más utilizado es el Tiopental. Su vida media es de aproximadamente 12-15 h. Actualmente estos sedantes están en desuso, dado sus severos efectos colaterales, quedando reservados para indicaciones muy específicas, fundamentalmente: facilitar la intubación endotraqueal, control de la hipertensión endocraneal y en el estado epiléptico que no se controla con otros fármacos. Puede también estar indicado en sedaciones complejas.

Se utiliza a dosis de 3-6 mg/kg. (250-500mg) como bolo y dosis de 100-200 mg/h en infusión.

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4. -KETAMINA

 

Es el único anestésico que produce analgesia en dosis subanestésicas por lo que además de su utilidad como sedante, puede ser útil como analgésico. No deprime el sistema cardiovascular ni el respiratorio  Tiene un inicio de acción muy rápido (45-60 seg.) y una duración de acción corta (8-10 min.). Su metabolización es hepática y tiene metabolitos activos, los cuales se eliminan por vía renal. Tienen un efecto analgésico potente a dosis que no deprimen el impulso respiratorio, por lo que  puede ser utilizado en cuidados intensivos en procedimientos dolorosos de corta duración, tales como el desbridamiento de heridas, y curas en pacientes quemados. Bajas dosis endovenosas (0,5-1mgr/kg) proporcionan 5-20 min de intensa analgesia. Es importante tener en cuenta que la ketamina puede producir reacciones psicológicas indeseables, las más frecuentes son sueños vividos, experiencias extracorporeas e ilusiones. Estas reacciones pueden ser atenuadas con benzodiacepinas.

La ketamina aumenta el metabolismo cerebral, el flujo sanguíneo cerebral y la PIC. Se conserva la respuesta al CO2.

Tiene efectos cardiovasculares característicos, estimula el sistema cardiovascular y habitualmente se asocia a aumento de la presión arterial, la frecuencia cardiaca y el gasto cardiaco. 

La ketamina es un relajante de la musculatura lisa bronquial, por lo que tiene un considerable efecto broncodilatador, lo que determina su utilidad en la sedación de pacientes con severo broncoespasmo, sobre todo en crisis asmáticas graves. Además sus efectos sobre el sistema cardiovascular pueden ser especialmente interesantes en estos pacientes, en los que puede existir severo compromiso hemodinámico.

Principales efectos secundarios: hipertensión arterial, hipertensión endocraneal, broncorrea y alucinaciones. La administración previa de benzodiacepinas puede atenuar las secreciones y las  alucinaciones.

No aconsejable su uso en pacientes con hipertensión endocraneal, aunque su ausencia de depresión cardiovascular, permite mantener la presión de perfusión cerebral.

De los pocos estudios comparativos que existen con la Ketamina en el paciente crítico, parece  deducirse que puede tener un papel en pacientes que requieren altas dosis de inotropos o drogas vasopresoras. Dado que la Ketamina no es una droga utilizada con frecuencia en cuidados intensivos, definitivamente son necesarios más estudios.

- Dosis:  - Bolo: 0,5-1mg/kg

              - Perfusión: 0,7- 3 mg /Kg /h

 

5. -ETOMIDATO

 

 Derivado Imidazólico, que es un hipnótico potente de acción corta, aproximadamente unos 5 min. Induce un sueño rápido (en un min.) con dosis de 0,3 mg/kg. No provoca depresión respiratoria,  ni cardiovascular significativa. No produce descarga de histamina en dosis habituales. Disminuye el flujo sanguíneo cerebral por lo que disminuye la presión intracraneal. Es metabolizado en el hígado dando lugar a metabolitos inactivos que se eliminan en su mayoría por orina, mínimamente en bilis. Está contraindicado su uso en perfusión continua debido a la posible inhibición prolongada de la esteroidogenesis adrenal.

Puede ser una buena elección para la intubación endotraqueal en pacientes críticos con gran inestabilidad hemodinamica (Shock séptico, cardiogénico etc. ). Dado que no evita la respuesta simpática a la intubación puede ser útil combinarlo con un opiáceo.

 

6. -CLORMETIAZOL

 

 Es un derivado de la vitamina B con propiedades sedantes, hipnóticas y anticonvulsivantes. Vida media de 1-6 h. Posible depresión respiratoria. Metabolización hepática. Se administra bolo de 250 mg, seguido de perfusión continua. Sus principales indicaciones son: deprivación alcohólica y delirium tremens, estatus epiléptico, preeclamsia y eclampsia. Se debe disminuir la dosis en insuficiencia hepática, renal y mayores de 65 años.

Su utilización exige una estrecha vigilancia del nivel de conciencia.

 

7.-NEUROLÉPTICOS


 

Las fenotiacinas (Clorpromacina) y las butirofenonas (Droperidol  y Haloperidol) pueden ser utilizadas para controlar los estados de  confusión y de agitación en relación con cuadros de delirio, nada infrecuentes en enfermos críticos. Estos fármacos disminuyen la actividad motora y disocian al enfermo del medio. Tienen escaso efecto hipnótico y no afectan significativamente la función respiratoria. Las butirofenonas y en concreto el Haloperidol son los fármacos más utilizados, tienen un efecto cardiovascular limitado, aunque uno de sus efectos secundarios importante es la posibilidad de desencadenar torsades, pues prolongan el QT. Pueden también ocasionar reacciones extrapiramidales.

La dosis requerida de Haloperidol para controlar la agitación en pacientes críticos varía ampliamente. Una recomendación es administrar 2,5 a 5 mg cada 30 min. hasta que cede la agitación. Se puede llegar a usar dosis de 100-300 mg/día. Se puede también utilizar en perfusión continua a dosis de 1-5 mg/h.

El Droperidol es otra butirofenona con efecto antiemetico potente, produce hipotensión considerable, debido a vasodilatación por bloqueo alfa-adrenérgico, no parece ofrecer ventajas para el tratamiento de la agitación en el paciente crítico.

Son muy escasos los estudios que aportan evidencia sobre estos agentes.

 

8. - CLONIDINA

 

Es un alfa-2 agonista central. Produce sedación, ansiolisis, incluso analgesia. Es útil en síndromes de deprivación. Respeto al alcohol su uso es discutido, puede aliviar el temblor y la taquicardia, por deprivación del alcohol, pero no hay evidencia de que pueda prevenir el delirium tremens. Si parece útil en el control de los síntomas de deprivación que siguen  a una retirada brusca de los opiáceos. Pueden ser necesarias dosis altas, hasta 100-200 microgr cada 4-6 h.

Sus principales efectos secundarios derivan de su repercusión hemodinamica, estando contraindicada en pacientes hipotensos, bradicardicos y con alteraciones del sistema de conducción cardiaco.

 

                                   

9. – ISOFLURANE

 

Existe una experiencia muy limitada en los pacientes críticos, en sedaciones cortas. Ha sido utilizado en sedaciones cortas en pacientes con estatus asmático, estatus epiléptico y crisis hipertensiva, proporcionando un despertar rápido y controlable. Sus principales inconvenientes son la necesidad de equipos especiales de administración y la potencial nefrotoxicidad.

 

 

 ANALGESIA

 

En el paciente crítico es fundamental garantizar una buena analgesia y puesto que en muchos casos el paciente no puede comunicarse, siempre se debe presuponer la posibilidad de que exista dolor. El uso de analgésicos además permite reducir los requerimientos de sedación.

Los dos modos fundamentales de control del dolor en el enfermo crítico son la administración de analgésicos potentes vía parenteral y las técnicas analgésicas-anestésicas regionales.

 

 

A.- ANALGESIA PARENTERAL

 

1. -OPIÁCEOS

 

Son excelentes analgésicos y piedra angular de la analgesia en cuidados intensivos. Muy efectivos frente al dolor visceral, no producen abolición total del dolor lancinante agudo.

En pacientes críticos la administración debe ser endovenosa. Su utilización en bolos es menos adecuada ya que ocasionan concentraciones pico altas, con la posibilidad de efectos colaterales deletéreos, como depresión respiratoria, que aunque en el enfermo en ventilación mecánica no es tan importante, si puede contribuir al desarrollo de tolerancia, esto puede ser minimizado por el uso en perfusión continua, la cual produce concentraciones séricas más estables y mejora la analgesia.

Los principales efectos secundarios de los opiáceos son:

- Depresión respiratoria

- Nauseas, vómitos, hipomotilidad intestinal, espasmo del esfínter de Oddi (excepto meperidina)

- Retención urinaria

- Liberación de histamina (excepto fentanilo)

- Tolerancia

- Rigidez muscular

 

Los principales opiáceos utilizados son:

 

 

1.1. - Morfina

Sigue siendo el más utilizado en pacientes críticos. Su vida media es de 2-4 h. Es el opiáceo más hidrosoluble  por lo que su inicio de acción es lento, su efecto pico se alcanza en 20-30 min pero su efecto es más prolongado. Sus principales efectos cardiovasculares son la dilatación arteriolar y venosa, también disminuye la frecuencia cardiaca.

Una de sus principales desventajas es la liberación de histamina, que puede ocasionar problemas hemodinámicos (hipotensión, taquicardia) y broncoconstricción, especialmente administrada en bolo rápido. Además la morfina, cuya metabolización se produce en el hígado, tiene metabolitos activos los cuales se eliminan por vía renal por lo que, en pacientes con deterioro de la función renal se puede producir un efecto acumulativo importante. Otros efectos secundarios importantes son la depresión respiratoria, así como la posibilidad de nausea y espasmo del esfínter de Oddi, estos efectos pueden ser revertidos con naloxona sin anular completamente la analgesia No es aconsejable su utilización en pacientes asmáticos y en pacientes con insuficiencia renal, si se utiliza conviene ajustar las dosis.

Dosis : - Bolo: 2-5 mg

           - Infusión: 2-10mg/h

 

 

1.2.-Fentanilo:


            Opiáceo mucho más potente que la morfina. Su vida media es de 1,5-6 h. Produce mínima liberación de histamina por lo que su cardioestabilidad es mayor. Es más lipofílico por lo que su inicio de acción es mucho más rápido que la morfina, comienza a actuar a los 30 seg. y su efecto es máximo a los 4-5 min. Su duración de acción es más corta, de 0,5 -1 h. Su menor duración de acción se pierde cuando se administra en perfusión continua. Su metabolismo no se afecta por insuficiencia hepática o renal. Puede producir depresión respiratoria y bradicardia.

Dosis: - Bolo: 75-150 microgr

- Infusión: 25-100 microgr/h

 

1.3. -Alfentanil

Es otro potente opiáceo. Aproximadamente un 25% de potencia del fentanilo. Su vida media es 1,5 h. Es el opiáceo de más rápido inicio de acción y el de más corta duración. La enfermedad hepática puede prolongar su duración de acción pero el fallo renal tiene poco efecto. No produce efectos acumulativos por lo que se produce una rápida recuperación  después de la retirada del tratamiento.

Dosis: - Bolo: 0,3- 0,7 mg

          - Infusión: 0,5-3 mg/h

 

1.4. -Sufentanil

Es un opiáceo muy liposoluble.  Produce un efecto total con menos ocupación de receptores y puede ser beneficioso si los pacientes requieren una larga administración de narcóticos, con menos problemas de deprivación. Su vida media es de 2-3 h. Pico de  acción alrededor de 8 min.

Dosis: - Bolo: 2-20 microgr

          - Infusión: 2,5-10 microgr/h

 

 

 

1.5-  Remifentanil

            Es  el opiáceo sintético más nuevo. Se caracteriza su acción analgésica extremadamente potente, con un inicio de acción muy rápido y muy corta duración de acción. Sufre degradación primaria por esterasas plasmáticas.

 

1. 6 -Meperidina

Es un opiáceo relativamente liposoluble y tiene un rápido inicio de acción. Pico de acción a los 4 min. Su vida media es de 3-5 h. Una importante limitación de esta droga es que su principal metabolito, la normoperidina tiene efecto convulsivante y puede acumularse especialmente en pacientes con deterioro de función renal. No produce espasmo del esfínter de Oddi por lo que se aconseja como analgésico en procesos que afectan vía biliar. También se suele utilizar como analgésico en pacientes con IAM de cara  inferior pues no produce bradicardia.

No se aconseja utilizar en perfusión continua. La dosis habitual en bolo es 25-50 mg

 

1.6. - Tramadol

Es un opiaceo con una potencia analgésica que es 1/10 de la morfina. Esta indicado en el tratamiento del dolor de intensidad moderada-severa. Se caracteriza por que no produce prácticamente depresión respiratoria y las alteraciones hemodinamicas que produce son mínimas

Dosis : - Bolo 100-150 mg ev inicial. 50-100mg /6-8h

             - Infusión 15 mg/h 

 

 

2. –ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDEOS

 

Son efectivos frente al dolor leve-moderado. Especialmente útiles en dolor osteoarticular. Los antiinflamatorios no esteroideos pueden, tener un efecto ahorrador de opiáceos dado que su acción analgésica  periférica, inhibiendo la vía de la ciclooxigenasa, potencia el efecto de los opiáceos  pudiendo disminuir las necesidades de los mismos.

Pueden utilizarse en politraumatizados,  también en cirugía poco agresiva y en cirugía mayor tras las primeras 48 horas.

Sus principales efectos secundarios son: hemorragia gastrointestinal, alteraciones de la función renal y disfunción plaquetaria.

Los más utilizados en cuidados intensivos son:

 

2.1. –Ketorolaco

Es un antianflamatorio bastante potente, 30 mg de ketorolaco equivalen en potencia analgésica a 10 mg de morfina. Su vida media es de aproximadamente 5 h. Se elimina por vía renal. Puede producir nauseas y dolor gástrico. Debe evitarse su uso a dosis altas, durante  más de 48 h y evitar también tratamientos prolongados,  no más de 4-5 días. Parece prudente evitar su uso en pacientes con alto riesgo de úlcera de estrés(fallo respiratorio, coagulopatía, shock, grandes quemados) y en pacientes hipovolémicos o con fallo renal

Dosis: - Bolo. 30-50mg


          - Mantenimiento: 10-30 mg /6h

 

 

2.2. -Metamizol

Tiene actividad analgésica y antitérmica. Puede tener también cierto componente central en su acción analgésica. No lesiona la mucosa gástrica. Su vida media es de 6-9 h. En cuanto a su potencia analgésica 2gr de Metamizol equivalen a 6-8 mg de morfina. En inyección endovenosa rápida puede producir severa hipotensión  por vasodilatación periférica, especialmente en enfermos hipovolémicos. Sus principales efectos secundarios son: agranulocitosis y anemia aplasica a dosis alta e hipotensión. Potencia los efectos de los depresores del SNC.

 

 

B.- ANALGESIA REGIONAL

 

Las principales técnicas regionales utilizadas son:

 

1. - Bloqueo Intercostal: Consiste en bloquear los nervios intercostales que inervan la pared torácica. El bloqueo se realiza en el ángulo costal, o en la línea medio-axilar. La bupivacaína es el fármaco de elección. Indicaciones: Fracturas costales y lesiones torácicas.

La complicación más frecuente es el neumotorax.

 

2. - Analgesia Interpleural: Es útil en intervenciones con incisiones laterales. Claramente efectiva en colecistectomia con incisión subcostal y fracturas costales múltiples unilaterales. Es más fácil técnicamente que la epidural y tiene menor riesgo de neumotorax que el bloqueo intercostal. Se coloca un catéter interpleural  a través del cual se infunden anestésicos.

 

3. - Analgesia epidural: El espacio epidural contiene raíces nerviosas espinales, grasa y una larga red de venas. Puede hacerse el bloqueo epidural desde la 3ª-4ª vértebra cervical hasta el sacro, siendo más seguro y de técnica más sencilla por debajo de L-2. Sin embargo es más satisfactorio cuando se hace al nivel espinal correspondiente al área del dolor:

- Tórax y abdomen superior: bloqueo epidural torácico

- Abdomen inferior y Miembros Inferiores: bloqueo epidural lumbar

Para la analgesia se pueden utilizar anestésico, fundamentalmente bupivacaína sola o asociada con opiáceos. También se puede utilizar sólo opiáceos de los cuales se utilizan habitualmente morfina o fentanilo

Cuando se utiliza la analgesia epidural es fundamental para evitar complicaciones infecciosas, administrar el analgésico con grandes medidas de asepsia.

 

 

 

CONCLUSIONES

 

-        La sedoanalgesia es un aspecto principal dentro del manejo global de un paciente crítico. Se debe hacer una selección del fármaco más idóneo para cada paciente, de una forma individual

-        Mantener niveles de sedación controlados por escalas de sedación con validación clínica: escala Ramsay, escala de Glasgow modificada por Cook y Palma, con el propósito de evitar sobresedaciones que pueden condicionar sedaciones prolongadas, alteraciones hemodinamicas o síndromes de deprivación.

-        El propofol es al menos tan efectivo como el midazolam  para proporcionar los niveles deseados de sedación. El propofol proporciona un tiempo de extubación más corto, lo cual en sedaciones cortas puede implicar un menor coste. Además ocasiona más problemas de hipotensión y puede ocasionar hipertrigliceridemia, esto último puede intentar controlarse utilizando fórmulas de propofol más concentradas (propofol al 2%)

-        La ketamina puede tener un papel en pacientes que precisan dosis altas de inotropos o vasopresores

-        Es fundamental realizar una buena analgesia, lo cual además puede disminuir las necesidades de sedantes

-        Dado el amplio uso de los sedantes en cuidados intensivos y sus implicaciones económicas parece necesario realizar más estudios randomizados comparando los agentes comúnmente utilizados, que aporten evidencia sobre el más útil.

 

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