ABSTRACT
Nº
00134JA
TEXTO
COMPLETO
PANEL DE DISCUSIÓN
POSTER ELECTRÓNICO
DÍA
18 A 25 DE NOVIEMBRE DE 1.999
TITULO:
TROMBOSIS
VENOSA MASIVA, INTERRUPCION DE LA VENA CAVA INFERIOR Y RESISTENCIA A LA
PROTEINA C.
TEXTO
COMPLETO
AUTORES:
José Angel
Ramos Cuadra
Manuel Ruiz Bailén
Luis Javier Fierro
Rosón
Antonio Cárdenas
Cruz
Miguel Angel
Díaz Castellanos
María
Angustias Molina Arrebola
María
Gracia Cruz Caparrós
María
del Carmen Serrano Córcoles
Juan Daniel Martínez
Díaz
Faustino Maldonado
Hermoso
CORRESPONDENCIA:
José Angel
Ramos Cuadra
Avda. Villa Africa,
3, 2º F.
04720 Aguadulce
(Almería)
Telf: 950 34 75 13,
950 57 20 20
Fax: 950 57 07 02
e-mail:
j.a.ramos@mx3.redestb.es
med006910@nacom.es
HOSPITAL:
UCI. Servicio
de Cuidados Críticos y Urgencias
Hospital de Poniente.
El Ejido (Almería).
PATROCINACION:
Ninguna.
TROMBOSIS
VENOSA MASIVA, INTERRUPCION DE LA VENA CAVA INFERIOR Y RESISTENCIA A LA
PROTEINA C.
Introducción:
Presentamos un caso
de interrupción infrahepática de la vena cava inferior (VCI),
una rara anomalía congénita que en la mayoría de los
casos es asintomática. En nuestro paciente se asociaba con una trombosis
venosa masiva y resistencia a la proteína C. Según nuestro
conocimiento esta triple combinación no ha sido aún publicada
en la literatura médica.
Caso clínico:
Varón de
16 años que acude a Urgencias diez días después de
la ligadura de las venas espermáticas izquierdas, a causa de un
varicocele. El cuadro clínico comenzó con fiebre, dolor severo
y aumento del tamaño de ambas piernas. El diagnóstico se
realizó mediante técnicas de imagen no invasivas, eco-doppler
y tomografía axial computerizada (TAC). Se demostró una trombosis
completa de la VCI desde la salida de las venas renales y continuando con
ambas iliacas comunes, internas y externas, femorales y safenas, con circulación
colateral hiperdesarrollada. El TAC con contraste intravenoso demostró
la ausencia de la VCI desde la región hepática hasta las
venas renales, estando esta sustituida por múltiples trayectos vasculares
de colaterales y una gran vena ácigos que acompañaba a la
aorta, desembocando en la vena cava superior. La radiografía de
tórax actual y de dos años antes mostraba una marcada prominencia
del cayado de la ácigos. El paciente fue tratado con heparina intravenosa,
necesitando altas dosis para mantener el TPTA de 1.5 a 2.5 veces el control.
Los estudios de coagulación demostraron una resistencia a la proteína
C. El tratamiento fue continuado con anticoagulación oral, la cual
se recomienda de por vida.
Conclusiones:
Las malformaciones
congénitas de la VCI son raras y generalmente asintomáticas;
descubriéndose de forma casual, sospechándolas ante una dilatación
de la vena ácigos en la radiografía de tórax, o ante
la dificultad para realizar un cateterismo desde la vena femoral. Frecuentemente,
aunque no en nuestro caso, se asocian con malformaciones cardíacas,
situs inversus o poliesplenia. El diagnóstico puede hacerse mediante
procedimientos no invasivos como la ecografía, TAC o resonancia
magnética. En su ocasional asociación a trombosis venosa
merece la pena descartar una hipercoagulabilidad asociada, como en este
primer caso descrito con una resistencia a la proteína C.