ABSTRACT
Nº
00189GM
PANEL DE DISCUSIÓN
DÍA 3 A
10 DE DICIEMBRE DE 1.999
DECEMBER 3- 10,
1999
DIA 3 PARA 10
de DEZEMBRO de 1999
TITLE
TRAUMATISMO
CRANEOENCEFÁLICO (TCE) EN UCI. EPIDEMIOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS
CLÍNICAS
G. Muñiz,
F. Bueno, E. Fernández, D. Escudero, R. Fernández-Cid, LA.
Cofiño, J.A. Gonzalo, C. Calleja, L. Marqués, F. Taboada,
J. Otero.
Servicio de Medicina
Intensiva. Hospital Covadonga. Hospital Central de Asturias. OVIEDO. ESPAÑA
OBJETIVO:
Conocer las características
clínicas y epidemiológicas de los TCE ingresados en nuestra
UCI.
MATERIAL Y
MÉTODO:
Estudio prospectivo
sobre 84 TCE consecutivos ingresados en UCI durante el año 1997.
Hospital terciario. Se analizaron las siguientes variables: edad, sexo,
mecanismo traumático, Escala de Glasgow (GSC), reactividad pupilar,
diagnóstico por TAC, lesiones traumáticas asociadas, sistemas
de neuromonitorización empleados, tratamientos utilizados, recuperación
funcional al alta de la UCI según la Glasgow Outcome Scale (GOS)
y mortalidad. De acuerdo con el GSC se clasificaron en: TCE severos (Glasgow<9),
TCE moderados (Glasgow 9-12) y leves (Glasgow 13-15).
RESULTADOS:
Edad media 44,6
(15-87), 66 varones (78,6 %) y 18 mujeres (21,4 %). La causa más
frecuente del TCE es el accidente de tráfico (51,2 %). La GSC media
inicial fué de 7,2±6,4 (3-15) perteneciendo 65 pacientes
(77,4 %) a un TCE grave, 12 (14,3 %) a un TCE moderado y 7 (8,3 %) a un
TCE leve. En 45 pacientes (53,6 %) existían otras lesiones asociadas,
siendo por orden de frecuencia, traumatismos de extremidades: 24 (28,6
%), traumatismos torácicos: 23 (27,4 %), pélvicos 9 (10,7
%) y abdominales 2 (2,4 %). En el momento del ingreso, el 24 % de los pacientes
presentaba una o ambas pupilas arreactivas, perteneciendo todos estos pacientes
al grupo de los TCE graves. En el TAC craneal al ingreso se encontraron
las siguientes lesiones: contusión cerebral en el 65,5 %, fractura
craneal en el 53,6 %, hemorragia subaracnoidea en el 38,1 %, hematoma subdural
en el 29,8 %, edema cerebral en el 23,8 %, hematoma epidural en el 19 %,
hemorragia intraventricular en el 4,44 %. La lesiones asociadas a una menor
GSC según la descripción de Marshall fueron las masas no
evacuadas, con un Glasgow medio de 4,4.
Se monitorizó
la PIC en 14 pacientes (16,7 %) de los TCE graves. Los sistemas utilizados
fueron: Camino intraparenquimatoso: 12 pacientes y Reservorio Ommaya o
drenaje ventricular: 2 pacientes. Se evidenció Hipertensión
Intracraneal en el 57,1 % de los casos monitorizados. Otras técnicas
de monitorización utilizadas fueron: DTC 38,1 %. SjO2 4,8 %. Potenciales
Evocados 6,0 %. Se realizó tratamiento neuroquirúrgico en
el 35,7 % de los pacientes: craniectomía descompresiva en 11 casos,
evacuación de hematoma epidural/subdural en 25 casos. El tratamiento
médico más utilizado fue el manitol (31,0 %), seguido de
hiperventilación (17,9%), salino hipertónico (11,9%) y coma
barbitúrico (7,1 %).
Las complicaciones
más frecuentes fueron atelectasias (52,4 %), shock de diferentes
causas (38,1 %), hiperglucemias (32,2 %), neumonía (27,4 %), sepsis
(16,7 %), DIN (16,7 %) y SIADH (6,0 %).
La mortalidad global
fué de 20 pacientes (23,8 %). 19 pacientes en TCE graves (29,23
%), 1 paciente en TCE moderado (8,3 %). La mortalidad atribuida a causa
no neurológica fué de 6 pacientes (30,0 %). La estancia media
fué de 15,9±28,0 dias, perteneciendo la estancia más
prolongada al grupo de TCE grave (15,5±30,4).
CONCLUSIONES:
El TCE grave es
una patología que requiere una estrecha neuromonitorización
y tratamiento intensivo, siendo causante de una alta morbi-mortalidad intraUCI.