MUCORMICOSIS VÉRTEBRO-BASILAR FULMINANTE.
TROMBOSIS DEL POLÍGONO DE WILLIS
A. Fernández Ruiz, I. Díaz Torres, Mª T. Esquinas
Nadales, I. Romero Barroso, J.C. Rodríguez Yáñez,
MªJ. Huertos Ranchal, P. Martínez García, J. Gil Cebrían
Servicio de Cuidados Críticos y Urgenicias.- Hospital
Universitario Puerto Real.- Cádiz (España)
| INTRODUCCIÓN
La mucormicosis (M) es una fitomicosis rara que afecta a nariz, senos
paranasales, pulmones y vía digestiva. Las especies de Rhizopus,
Rhizomucor y Cunningaghamella son las que más a menudo causan M.
Son seres ubicuos, colonizadores en humanos de fosa nasal, senos paranasales
e intestino. Se limita a enfermos con diabetes mellitus (DM) mal controlada,
con trasplante de órganos, neoplasias hematológicas o en
tratamiento prolongado con desferroxiamina. En todas las formas de M. hay
acusada invasión vascular por hifas amplias y rara vez tabicadas.
El hallazgo histológico principal es la necrosis isquémica
o hemorrágica. La infección se adquiere a partir de la naturaleza,
no existiendo diseminación de persona a persona. |
| CASO CLÍNICO
Presentamos el caso de una paciente de 24 años, con el único
antecedente de DM tipo I desde los catorce, mal controlada, ingresada porque
tras comenzar varios días antes con fiebre, dolor mandibular izquierdo,
flemón y epistaxis unilateral, desarrolló un cuadro unilateral
izquierdo de oftalmoplejia, edema y ptosis palpebral, quémosis,
midriasis fija, entumecimiento orbitario y paresia facial, además
de discreta rigidez de nuca, con vómitos y descompensación
diabética. Presentó rápida y progresivamente
afectación de pares craneales izquierdos, celulitis orbitaria, anestesia
corneal y amaurosis izquierda, además de disnea. Ante la sospecha
de M. se instauró tratamiento con Anfotericina B liposomal. Se descartó
tromboflebitis del seno cavernoso. Unas ocho horas después de su
ingreso en UCI continuó con deterioro neurológico, coma de
6 puntos en la escala de Glasgow, hemiparesia derecha y afectación
de pares craneales derechos, lo que obligó a su intubación
y conexión a ventilación mecánica, evolucionando a
coma irreversible y muerte en ocho días. |
PRUEBAS DIAGNÓSTICAS
TAC a su ingreso: Moderado engrosamiento de aspecto inflamatorio en
celdillas etmoidales izquierdas; y tras tres días de evolución:
lesión hipodensa que afectaba a hemisferio cerebeloso izquierdo,
pedúnculo cerebeloso superior izquierdo, extendiéndose por
hemiprotuberancia, así como afectación mesencefálica,
talámica e hipotalámica, ganglios basales y cápsula
interna homolaterales, ocupación de senos etmoidales y maxilares.
Otras pruebas diagnósticas: rinoscopia directa: cornetes nasales
oscuros y rojos; punción del seno maxilar obteniendo un líquido
sanguinolento; fondo de ojo: de difícil visualización sin
apreciar estructuras en detalle. Inicialmente el derecho estaba normal
y posteriormente se tornó pálido; hemocultivo y cultivo de
secreciones negativos; cultivo de exudado nasal positivo para Stafilococcus
aureus meticilín-resistente. Serología y anticuerpos negativos. |
| NECROPSIA
Presencia de elementos fúngicos compatibles con M. en tronco
de basilar y afectación parenquimatosa multifocal hemisférica
cerebral, cerebelosa y tronco. Intensa necrosis isquémica con destrucción
masiva de base cerebral, hemisférica y cerebelosa derecha. Intenso
edema cerebral con signos de enclavamiento. Estado de hipercoagulabilidad.
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| COMENTARIO
La M. es una enfermedad grave y relativamente frecuente, de pronóstico
infausto si no se instaura tratamiento correcto de forma precoz y agresiva,
que incluye además de la anfotericina, la realización de
escisión quirúrgica amplia y radical. Debido a la rapidez
con la que progresa esta enfermedad y a la dificultad para aislar el hongo,
pensamos que se debe realizar el tratamiento agresivo ante la mínima
sospecha clínica. En nuestro caso, la amplia afectación cerebral
provocada por la presencia de “tapones” de elementos fúngicos obstruyendo
la luz de los grandes vasos observada en la necropsia, con intensa necrosis
isquémica y destrucción del polígono de Willis, fue
la causa de la agresividad del cuadro. El deterioro neurológico
irreversible de la paciente al ingreso en la Unidad motivó que no
se planteara la actitud quirúrgica. |
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