TRANSFUSIÓN
MASIVA EN PACIENTES CON DISPOSITIVO DE ASISTENCIA VENTRICULAR (DAV) EN
CHOQUE POSTCARDIOTOMÍA.
AUTORES.
Unidad y departamento
donde se realizó el proyecto:
Unidad de cuidados
intensivos postquirúrgicos. Hospital de Especialidades No. 34. Centro
Médico del Norte. Instituto Mexicano del Seguro Social. Monterrey
Nuevo León México.
Investigador principal:
-
Dr. Sergio Arévalo
Espinosa
Médico
adscrito. Unidad de cuidados intensivos postquirúrgicos
Lincoln y Patrimonio
Familiar. Col. Valle Verde Monterrey Nuevo León.
Teléfono
3 99 43 00 ext. 40277-40279
Investigadores
asociados:
-
Dr. José Antonio
Bello Castellanos
Médico
adscrito a la unidad de cuidados intensivos
-
Dr. Domingo Escobedo
Flores
Jefe de la UCI
postquirúrgica
-
Dr. Oscar Alejandro
Ortega Duran
Cirujano cardiovascular
-
Dr. Macedonio Rodríguez
Rivera
Jefe de laboratorio
clínico
-
QFB Luz Bertila Soto
Alvarez
-
QFB. Banco de sangre
RESUMEN.
Introducción.
Los DAV son bombas mecánicas que suplen la función del ventrículo
dañado.
Objetivo. Se describe
el uso de transfusión masiva en pacientes con DAV en choque postcardiotomía
por cirugía cardiaca.
Pacientes (materiales)
y métodos. Es un estudio de reporte de casos, retrospectivo, transversal
y observacional. Se reportan 8 pacientes, describiéndose el
uso de productos sanguíneos, y mediante un registro para falla orgánica
múltiple(FOM), se describe la morbilidad y mortalidad.
Resultados. Presentaron
transfusión masiva 2 pacientes (25%). Tuvieron morbilidad
7 pacientes (87.5%), y documentada FOM en 7 pacientes (87.5%). La
sobrevida fue de 2 pacientes (25%) con un promedio de permanencia del DAV
de 5.37 días ± 2.38, promedio de estancia en la UCI 9.75
días ±8.9.
Conclusión.
La hemorragia mayor a lo habitual destacó por su presencia en el
87.5 % y los problemas de coagulación fue la principal falla orgánica.
La sobrevida aun es baja.
INTRODUCCION.
Los dispositivos de asistencia ventricular son bombas mecánicas
que suplen la función del ventrículo dañado y restauran
la función cardiovascular normal y el flujo sanguíneo a órganos
finales. Comúnmente esto puede ser logrado con diversas modalidades:
balón de contrapulsación intraaórtico (BCIA), bomba
que sirva de puente al corazón izquierdo, dispositivos de asistencia
ventricular (DAV), y el corazón artificial total (1).
Ya en el campo de los dispositivos de asistencia ventricular estos incluyen
oxigenación con membrana extracorpórea, dispositivos no pulsatiles
extracorpóreos uni y biventriculares, dispositivos pulsátiles
implantables y extracorpóreos y el corazón artificial total.
El Abiomed BVS 5000 (Abiomed, Danvers, MA) es una bomba pulsátil,
que requiere que se abra el tórax para su colocación, es
un dispositivo extracorpóreo, que funciona por gravedad, con un
reservorio auricular donde se llena de sangre, y un reservorio ventricular
que expulsa la sangre (1).
En pacientes postoperados de cirugía cardiaca de alto riesgo, con
mala función cardiaca posterior a la salida de la circulación
extracorpórea, la intervención temprana con la asistencia
ventricular ayuda al miocardio contundido a que repose y se recupere mientras
se mantiene una adecuada perfusión sistémica.
La indicación para su uso se cumple cuando el paciente tiene criterios
para choque cardiogénico (2)(3).
El dispositivo de asistencia ventricular es un dispositivo
mecánico tipo bomba que es quirúrgicamente implantado. Ayuda
a mantener la capacidad de bomba del corazón, el cual es incapaz
de funcionar por sí mismo. Este dispositivo es algunas veces referido
como puente al trasplante cardiaco.
Un estudio prospectivo multicentrico encabezado por Guyton y colaboradores,
determinó un porcentaje de sobrevida con el soporte del Abiomed
en un 47 % (1), otros estudios con otros tipos de asistencia reportan porcentajes
de salvamento del 30 al 50 % (4). Lo que se intenta explicar con esto es
que estos dispositivos acarrean elevada morbilidad y mortalidad.
De los factores que contribuyen a la mortalidad, la falla biventricular
y la hemorragia son las complicaciones más comunes (4). Para otros
autores, la hemorragia es la complicación más común
asociada con la colocación de un dispositivo de asistencia ventricular.
En la experiencia inicial, alrededor del 50 % de los pacientes requirieron
reintervención por hemorragia, pero ahora el riesgo ha disminuido
a un 30 % con el uso de aprotinina.
La hemorragia perioperatoria puede tener muchas causas, incluyendo alteración
de la coagulación preoperatoria debido a disfunción hepática,
mal estado nutricional y tratamiento con antibióticos; la circulación
extracorpórea induce trombocitopenia y alteraciones en la función
de las plaquetas, y la naturaleza extensa de la cirugía, la cual
requiere esternotomía media, movilización cardiaca (a menudo
en pacientes que tienen cirugía cardiaca previa).
La insuficiencia cardiaca derecha es usualmente asociada con hemorragia
perioperatoria y necesidad de transfusión sanguínea. Esta
raramente se desarrolló en pacientes que no tuvieron hemorragia
en el período perioperatorio. Esto puede ser mediado por citoquinas,
dado que la hemorragia y la reanimación incrementan la producción
de diversas citoquinas, incluyendo interleucina-1beta, interleucina-6,
interleucina 10, así como factor de necrosis tumoral alfa. Este
ultimo produce hipertensión pulmonar y su efecto puede ser mediado
por un factor activador de plaquetas, un potente vasoconstrictor de la
circulación pulmonar.
Por lo tanto, el uso del dispositivo de asistencia ventricular se asocia
a transfusión de múltiples productos sanguíneos, que
incluyen paquete globular, plasma fresco congelado, crioprecipitados, y
concentrados plaquetarios.
El porcentaje de presentación de hemorragia mayor a lo habitual,
en un estudio llevado a cabo con el uso de Abiomed fue del 76 %. La hemorragia
fue definida como una perdida sanguínea que excedió 1500
ml en un período de 12 horas, o cualquier perdida sanguínea
que ameritó exploración quirúrgica. La mayoría
de esta complicación ocurrió en el período intraoperatorio
o en las primeras 24 horas del soporte con BVS 5000, y 67 % de los pacientes
requirieron reintervención (5)(6).
Por tal razón, desde la puesta en marcha de nuestro hospital, considerado
de tercer nivel y de concentración para la cirugía cardiaca
en el norte de México, decidimos analizar los casos que ameritaron
uso de dispositivos de asistencia ventricular y describir una de sus principales
complicaciones, la hemorragia durante su estancia en la unidad de cuidados
intensivos.
MATERIAL Y
METODOS.
Se trata de un estudio de reporte de casos, retrospectivo, transversal,
y observacional. La población de estudio comprende todos
los pacientes ingresados a la unidad de cuidados
intensivos procedentes
de quirófano y sometidos a apoyo ventricular con la bomba
Abiomed BVS 5000, a partir de la puesta en actividades del hospital de
especialidades No. 34, Centro Médico del Norte, del Instituto Mexicano
del Seguro Social, en Monterrey Nuevo León, en Agosto de 1995 hasta
Abril de 1999.
El objetivo del estudio fue conocer la cantidad de productos sanguíneos
utilizados y como influyen en la morbilidad y mortalidad del paciente sometido
a apoyo ventricular con el Abiomed BVS 5000, y dar a conocer la experiencia
de nuestro centro hospitalario en esta modalidad de tratamiento durante
su evolución en la unidad de cuidados intensivos. Los criterios
de inclusión fueron: Todo paciente mayor de 15 años ingresado
a la unidad de cuidados intensivos postquirúrgicos procedente de
quirófano, posterior a cirugía cardiaca y sometido a apoyo
ventricular con la bomba Abiomed BVS 5000.La muestra de investigación
comprende a todos los pacientes sometidos a apoyo ventricular con dispositivo
Abiomed BVS 5000 desde Agosto de 1995 hasta Abril de 1999.
Las variables del
estudio son: Edad, sexo, tipo de cirugía, tiempo de circulación
extracorpórea, tiempo de pinzamiento aórtico, transfusión
de paquete globular, transfusión de plasma, transfusión de
concentrados plaquetarios, uso de plaquetoferesis, uso de crioprecipitados,
cuantificación de la hemorragia por días de evolución,
y sobre la base de esto determinar la presencia de hemorragia mayor a lo
habitual y transfusión masiva, y se integró un registro
mediante un sistema de puntuación para determinar la presencia de
falla orgánica múltiple (FOM), y se determinó la presencia
de morbilidad y mortalidad, días estancia dispositivo, días
estancia UCI.
Se realizó análisis de variables clínicas, demográficas
y paraclínicas describiendo como medidas de dispersión la
media para variables continuas y el porcentaje para las nominales.
Se revisaron en forma retrospectiva los expedientes clínicos de
los pacientes ingresados al estudio, así como el diario del banco
de sangre del hospital, para obtener la totalidad de los datos, de los
pacientes a quienes se les colocó el dispositivo de asistencia ventricular.
Se tomaron como complicaciones, sobre la base de lo publicado previamente
por nosotros en cuanto a la definición de complicaciones generadas
en el postoperatorio de cirugía cardiaca, y a los criterios
específicos para falla orgánica múltiple(9), y se
entenderá como morbilidad a la presencia de 2 o más complicaciones
presentadas durante su estancia en la unidad de cuidados intensivos.
El concepto de transfusión masiva es aquel en el cual existe transfusión
de más de 7 a 10 unidades de sangre, o más de 20 unidades
de paquete globular (7)(8).
Falla orgánica múltiple (FOM) se establece mediante
un sistema de puntuación que incluye seis sistemas u órganos,
con un sistema de puntuación de 0 a 4 por cada disfunción:
respiración, coagulación, hepático, cardiovascular,
sistema nervioso central y riñón, y se establece falla orgánica
por la presencia de 3 o más puntos por cada órgano o sistema
afectado, descrito por el Dr. Vincent (9). Cuadro I.
Choque postcardiotomía se define por la presencia de índices
hemodinámicos, como son IC < 2.0 l/min/m2, presión de
aurícula derecha o izquierda mayor de 20 mmHg, presión arterial
sistólica menor de 90 mmHg y RVS > 2100 dinas-sec/cm5.
RESULTADOS.
Se analizaron en forma retrospectiva 8 pacientes a quienes se les colocó
un dispositivo de asistencia ventricular, en toda la historia del hospital,
el cual fue inaugurado el 16 de Agosto de 1995, colocándose el primero
el 14 de febrero de 1996 y el último el 25 de Abril de 1999. En
todos ellos (100%) el dispositivo fue de asistencia ventricular izquierdo.
En total 7 hombres (87.5 %) y 1 mujer(12.5%), con promedio de edad
de 47.13 años ± 10.34 y un rango de edad de 37 a 63 años,
en 7 pacientes (87.5 %) la indicación de la cirugía
fue revascularización coronaria, y una cirugía mixta (prótesis
mitral + 1 puente a la descendente anterior)(12.5 %), la indicación
del dispositivo fue hecha en quirófano al salir el paciente
de circulación extracorpórea, por choque postcardiotomía
en 6 pacientes (75%) y arritmia refractaria en 2 (25%); 6 pacientes
(75%) necesitaron ser apoyados adicionalmente en forma mecánica
con balón de contrapulsación intraaórtico (BCIA),
estando éste un promedio de 3.5 días; los tiempos de circulación
extracorporea (CEC) promedio fueron de 204 minutos ± 100.29, con
un rango de 68 a 303 minutos, tiempo de pinzamiento aórtico promedio
de 89 minutos ± 36.95, rango de 36 a 152 minutos. Tuvieron transfusión
masiva de sangre 2 pacientes (25%) en quienes se cumplió el criterio,
con un promedio de 19 ± 15.3 paquetes globulares, y rango de 1 a
54; transfusión de plasma promedio de 9.71 ± 5.31, rango
de 4 a 20; transfusión de concentrados plaquetarios promedio 6.8
±1.3, y un rango de 5 a 8; uso de plaquetoferesis promedio
2.6 ±3.04, y un rango de 1 a 8; y uso de crioprecipitados en un
solo paciente a quien se le administró 18 unidades. Cumplieron criterio
para hemorragia mayor a lo habitual 7 pacientes (87.5 %), y desarrollaron
durante su estancia en la unidad de cuidados intensivos diversas complicaciones
presentando morbilidad en 7 pacientes (87.5%) y documentada falla orgánica
múltiple por el registro de SOFA un total de 7 pacientes (87.5
%), presentando por número de fallas en orden descendente complicación
por trastornos de coagulación la totalidad de los pacientes (100
%), complicación respiratoria 7 pacientes (87.5 %), complicación
cardiovascular 6 pacientes (75 %), complicación renal 5 pacientes
(62.5 %) y complicación neurológica y complicación
hepática en 3 pacientes (37.5 %) cada una. Si lo analizamos por
número de fallas tenemos también en orden descendente: 5
fallas 3 pacientes (37.5 %), 3 fallas 2 pacientes (25%), 6 fallas 1 paciente
(12.5%), 4 fallas 1 paciente (12.5%) y 1 falla 1 paciente (12.5 %) Cuadro
II. En esta serie de casos se tuvo una sobrevida de 2 pacientes (25%) falleciendo
6 pacientes (75%). Se consiguió retirar el dispositivo en 5 pacientes
(62.5%) y en 3 no fue posible (37.5%), con un promedio de días colocados
del dispositivo de 5.37 días ± 2.38, con un rango de 2 a
10 días. Tuvieron estos pacientes un promedio de estancia en la
UCI de 9.75 días ±8.9, con un rango de 2 a 31 días.
DISCUSIÓN.
La experiencia de nuestro hospital es con un número pequeño
de casos, dado la infraestructura necesaria para poder atender este tipo
de pacientes. Recordemos que uno de los problemas de la demostración
de la utilidad de este tipo de dispositivo es precisamente la experiencia
de pocos casos en muchos centros hospitalarios del mundo (5).
Conocer la experiencia que una unidad de cuidados intensivos tiene para
manejar este tipo de pacientes se refleja en los resultados del estudio.
La principal indicación reportada en la literatura se cumple en
nuestro estudio con el 75% de los pacientes en quienes se utilizó
por choque postcardiotomía, y en el 87.5 % de los casos la
indicación quirúrgica fue la cirugía de revascularización
coronaria, y en el 100% de los casos el dispositivo utilizado fue el de
asistencia ventricular izquierdo, acorde con muchos otros centros que prefieren
manejarlo con este tipo de asistencia (1)(4)(5)(6).
Es de destacar los tiempos de circulación extracorpórea elevados
(204’ ± 100.29).
Ya en el terreno del uso de productos sanguíneos se demuestra que
la hemorragia fue una de nuestras principales complicaciones, demostrándose
en los estudios de otros centros hospitalarios como la principal o la segunda
complicación en importancia (4)(5). En nuestro estudio tuvieron
hemorragia mayor a lo habitual el 87.5 % de los casos, y el problema de
la coagulación ocupó el primer lugar como falla orgánica
(100%), y cumplió criterios para transfusión masiva el 25
% de los pacientes, entendiéndose esta como la transfusión
de + de 10 unidades de sangre total, o más de 20 unidades de paquete
globular; solo 2 cumplieron ese criterio, pero para la totalidad de los
pacientes el promedio de uso de paquete globular fue de 19 ± 15.3,
lo que habla del uso tan importante de productos sanguíneos en este
tipo de pacientes desencadenado por el uso del dispositivo. La presencia
de falla orgánica múltiple fue en el 87.5 % de los casos,
destacando que en nuestro grupo de paciente en el 87.5 % se presentaron
más de tres fallas de sistemas u órganos; y la morbilidad
demostrada también fue del 87.5 %.
La literatura reporta sobrevida de este tipo de dispositivos extracorpóreos
utilizados para manejos en cortos períodos de tiempo del 30 a 50
% (1)(4), en nuestro grupo fue del 25 %.
Nuestro estudio es descriptivo, retrospectivo y de reporte de casos, por
lo que no se pueden hacer inferencias sobre lo analizado. Lo que trata
de mostrar es la experiencia de una unidad de cuidados intensivos sobre
la base de sus resultados en el manejo de este tipo de pacientes, y dado
que toda unidad hospitalaria que se dedica a la atención de pacientes
de cirugía cardiaca en elevado número tiene que contar con
medidas terapéuticas para la cirugía de alto riesgo y él
poder ofrecer medidas de tratamiento en pacientes con tiempos de circulación
extracorpóreos prolongados por complicaciones inherentes a la cirugía,
y que al intentar sacarlos de ella, el paciente desarrolla choque postcardiotomía
y que el uso de ventilación mecánica avanzada, BCIA y elevadas
dosis de inotrópicos, vasodilatadores le resultan en poca
mejoría. Los autores creemos que la búsqueda en perfeccionar
el manejo, abatir el uso de múltiples productos sanguíneos,
que ya en sí encarecen esta modalidad de tratamiento, obviamente,
sin poder demostrarlo en nuestro estudio, la transfusión masiva
tiene repercusión en el curso clínico, y conlleva a elevar
la morbilidad y mortalidad, como un factor más en este tipo de pacientes.
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