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APLICACIÓN DE LAS TEORÍAS DE  OREM Y PEPLAU

 EN EL PROCESO DE ATENCIÓN DE ENFERMERÍA.

 

 

 

 

 

AUTOR:   Pérez Manzano, Lic. Jorge Luis.

Profesor Instructor de Enfermería.

Docente – Asistencial.

Miembro Titular de la SOCUENF.

Maestrante en Enfermería.

 

E. mail: jopeman@cucalambe.ltu.sld.cu

jopemanluis@cubasi.cu

 

 

 

 

Hospital General Docente “Dr. Ernesto Guevara”

Ave. 2 de diciembre No. 1.

C. P. 75100. Las Tunas.



RESUMEN:

 

La Enfermería como profesión ha sido practicada por más de un siglo. Sus teorías han evolucionado más rápidamente en las últimas décadas, a través de ellas se han podido ver los conocimientos de la práctica de la profesión. Han ayudado a desarrollar analíticamente las habilidades, cambios de pensamientos, claridad para evaluar y determinar los propósitos de la práctica de  la Enfermería, la docencia y la investigación. Se realizó una revisión bibliográfica de dos teóricas de la Enfermería, que han aportado sus ideas a la práctica diaria de la especialidad, Dorotea E. Orem "Teoría del déficit de autocuidado" e Hidelgrade E. Paplau "Enfermería Psicodinámica" y se aplican en la presentación de un caso clínico, donde se integran los elementos descritos por ellas en el método científico de la profesión. La elección de estos modelos responde a que son una estructura teórica de alto nivel de desarrollo, son descriptivos, explicativos y predictivos.

 

Palabras clave: Enfermería, Teorías, Autocuidado, Psicodinámica, Presentación de casos.

 

 

INTRODUCCIÓN:

 

 

El desarrollo de la ciencia de Enfermería, cada día va en ascenso. Los profesionales de esta ciencia se preocupan por ofrecer servicios de excelencia en la atención a la persona, aumentando su nivel teórico práctico, investigativo, para lograr liderazgo en esta profesión.

La teoría ayuda a adquirir conocimientos que permitan perfeccionar las prácticas cotidianas mediante la descripción, explicación, predicción y control de los fenómenos. Las enfermeras han mejorado su capacitación a través del conocimiento teórico, ya que los métodos aplicados de forma sistemática tienen mayores posibilidades de éxito. La teoría facilita a los profesionales autonomía de acción, ya que sirve como guía de aspectos prácticos, educativos y de investigación, asociados a sus funciones profesionales. Además, el estudio de la teoría ayuda a desarrollar habilidades analíticas, estimula el razonamiento, aclara los valores y suposiciones que aplican, y determinan los objetivos de la práctica, la educación y la investigación en Enfermería. (1)

Una teoría es un conjunto de conceptos, definiciones y proposiciones que proyectan  una  visión  sistemática  de   un   fenómeno,   mediante  el  diseño de interrelaciones específicas entre los conceptos y con el ánimo de describir, explicar y predecir dicho fenómeno. (1) 

Aunque en la literatura se encuentran numerosas estrategias para el desarrollo de la teoría, el teórico que intente plantear mecánicamente la construcción de teorías aplicando conocimientos estructurados puede tener un éxito limitado. La construcción de teorías lleva consigo el descubrimiento y la creatividad. Una teoría científica es claramente una creación de la mente humana. Si bien es posible enseñar técnicas y contenidos específicos, realmente resulta complejo fomentar la creatividad y la originalidad, además de imaginación, el desarrollo y la presentación de teorías requiere disciplina personal para trabajar con la idea, para desarrollarla y expresarla por escrito a fin de que otros la revisen. En este orden, y por el aporte que significan, se impone el estudio cuidadoso y respetuoso de las teorías por científicas de Enfermería. (2)

Los trabajos sobre las teorías en Enfermería son representativos de diferentes modelos teóricos formalizados como filosofías, marcos conceptuales y teorías.

Los primeros trabajos en Enfermería se basaban en el análisis, el razonamiento y los argumentos lógicos, para identificar los fenómenos y los conceptos teóricos. En las postrimerías de la década de 1980 y primeros años de la de 1990, resurgió una filosofía de la Enfermería humanística. Su visión de la Enfermería como una combinación de ciencia y arte llevó a agrupar en una misma sección a Nightingale, Wiedenbach, Henderson, Abdellah, Hall, Watson y Benner. (1)

Las grandes teóricas suelen incluir en sus modelos conceptuales de Enfermería distintos aspectos del ser humano, el entorno y la salud. Su propuesta de modelos conceptuales enfocados en el desarrollo directo de teorías al respecto justifica la agrupación en una misma unidad de los trabajos de Orem, Levine, Rogers, Johnson, Roy, Neuman, King y el grupo formado por Roper, Logan y Tierney.

Las teorías de nivel medio son más precisas que las grandes y se concentran en desarrollar enunciados teóricos que respondan a las preguntas planteadas en el campo de Enfermería. Como inspiradoras de estas teorías de nivel medio, se han incluido en esta obra a Peplau, Orlando, Travelbee, Riehl-Sisca, Erickson, Tomlin, Swain, Mercer, Baxnard, Leininger, Parse, Fitzpatrick, Neuman, Adam y Pender.

El Proceso de Atención de Enfermería es el método por el cual se aplica el marco teórico de Enfermería a la práctica real.

El Proceso de Atención de Enfermería posee una base teórica. Se ha ideado a partir de una amplia base de conocimientos incluyendo las ciencias humanas, pudiendo aplicarse a cualquiera de los modelos teóricos de Enfermería. (3)

Teniendo en cuenta que la Enfermería como profesión necesita su propia autonomía, y que el Proceso de Atención de Enfermería ayuda a aclarar, organizar y consolidar la actuación de Enfermería, que es un método de unificar a la profesión, que capacita al enfermero para utilizar sus conocimientos de manera independiente, evalúa y pone en evidencia el éxito o fracaso de la actuación de Enfermería, permitiendo el análisis concurrente y retrospectivo de la calidad de la actuación, y que promueve la satisfacción del paciente, desde el primer año de estudios de la especialidad de Licenciatura en Enfermería, se comienza el aprendizaje del método científico de Enfermería.

La formación de nuestros profesionales de la salud se basa en el principio Martiano – Marxista del estudio – trabajo, que nosotros denominamos Educación en el Trabajo, la cual constituye la forma fundamental de Organización del Proceso Docente – Educativo en el Ciclo Clínico de las diferentes carreras de la Educación Médica Superior y del Área Práctica en la Enseñanza Médica Media. (4)        

La Educación en el Trabajo constituye básicamente una enseñanza tutorial a partir de la relación individualizada o de pequeños grupos, en ellos el estudiante se forma integralmente, mediante una interacción con el equipo de trabajo, desarrollando el rol que a cada cual corresponde en el escenario de formación (salas, servicios, consultorios, etc.). (4) 

Su principal objetivo es contribuir a la formación de las habilidades y hábitos prácticos que caracterizan el desempeño profesional del egresado de Enfermería, la adquisición de los métodos más avanzados de trabajo y la formación de los rasgos que conforman su personalidad en la Sociedad Socialista.

Contribuye, además, a consolidar, ampliar y aplicar los conocimientos adquiridos durante el desarrollo del Proceso Docente – Educativo.

En la Educación en el Trabajo el método científico que caracteriza la Competencia y   Desempeño Profesional es el Proceso de Atención de Enfermería.

La Visita Conjunta de Enfermería y la Presentación de Casos por parte de los estudiantes y enfermeros  debe ser sistemática, y con la participación activa de todo el Equipo de Enfermería, profesores y estudiantes de cada servicio, para lograr elevar la calidad de la atención a la persona.

Este trabajo tiene como finalidad desarrollar la presentación de un caso clínico, aplicando dos teorías que consideramos elementales en la práctica del Proceso de Atención de Enfermería.

 

 

DESARROLLO:

 

La Enfermería como profesión ha sido practicada por más de un siglo. Sus teorías han evolucionado más rápidamente en las últimas décadas, a través de ellas se han podido ver los conocimientos de la práctica de la profesión al describir, explicar, predecir y controlar el fenómeno de Enfermería. Ha ayudado a desarrollar analíticamente las habilidades, cambios de pensamiento, claridad para evaluar y determinar los propósitos de la práctica de la Enfermería, la docencia y la investigación.

En 1976 se crea el Plan de Estudio de Licenciatura en Cuba, donde se incluyen dos métodos, El Proceso de Enfermería y el Proceso de Solución de Problemas. (3)

En 1987 se introduce el Diagnóstico de Enfermería en nuestro país, posteriormente a una revisión bibliográfica. En 1992 se asignó beca a dos Licenciadas en Enfermería en la Universidad de Manitoba, Canadá, donde uno de los objetivos fundamentales fue la búsqueda de la experiencia práctica del Proceso de Atención de Enfermería, luego se lleva una investigación materializada y convalidada. (3)

Desde entonces, se comienza a aplicar el Proceso de Atención de Enfermería, hasta hoy día.

En el caso que presentamos a continuación, utilizamos la “Teoría del déficit de autocuidado”, de Dorotea E. Orem y “Enfermería Psicodinámica”, de Hidelgrade E. Peplau.

Dorotea E. Orem  tiene influencia de la escuela de las necesidades. En su teoría del Déficit de Autocuidado, define el autocuidado como una actividad del individuo aprendida por éste y orientada hacia un objetivo. Es una conducta que aparece en situaciones concretas de la vida, y que el individuo dirige hacia sí mismo o hacia el entorno para regular los factores que afectan a su propio desarrollo y actividades en beneficio de la vida, la salud y el bienestar. (2)

La idea de autocuidado como acción deliberada es muy útil. Esta idea tiene tres fases:

·        1ra. Fase: En que la persona se hace consciente de que requiere algún tipo de acción.

·        2da. Fase: En que la persona toma la decisión de seguir un curso particular de acción.

·        3ra. Fase: En que la persona realiza la acción.

Los requisitos para el autocuidado son los objetivos que deben ser alcanzados mediante los tipos de acciones calificadas de autocuidado. Pueden dividirse en tres categorías: 

1.      Requisitos universales de autocuidado: son comunes a todos los seres humanos a lo largo de la vida.

  1. Requisitos de autocuidado asociados al proceso de desarrollo.
  2. Requisitos de autocuidado asociados a las desviaciones del estado de salud.

La Teoría del Déficit de Autocuidado es el núcleo del modelo de Orem. Establece que las personas están sujetas a las limitaciones relacionadas o desviadas de su salud, que los incapacita para el autocuidado contínuo, o hacen que el autocuidado sea ineficaz o incompleto. Existe un déficit de autocuidado cuando la demanda de acción es mayor que la capacidad de la persona para actuar. (5)

Los tres sistemas  de Enfermería descriptos por Orem, dependen de las capacidades del paciente para autocuidarse. Al existir un déficit de autocuidado, en cualquier grado, el personal de Enfermería se convierte en agente de autocuidado.

Se pueden identificar tres tipos, dependiendo de quien pueda o deba realizar las acciones de autocuidado:

Ø      Totalmente compensatorio,

Ø      Parcialmente compensatorio,

Ø      De apoyo educativo.

Hidelgrade E. Peplau resalta la importancia de que el enfermero conozca bien su propio comportamiento con el fin de ayudar a los demás a descubrir las dificultades que se perciben.

En su modelo distingue cuatro fases en la relación entre el enfermero y el paciente: 1) orientación, 2) identificación, 3) explotación, 4) resolución. También describe los seis roles siguientes en Enfermería: 1) extraño, 2) persona con recursos, 3) maestro, 4) líder, 5) sustituto y 6) consejero. Presenta cuatro experiencias psicobiológicas (necesidades, frustraciones, conflictos y ansiedades) como instigadoras de respuestas destructivas o constructivas. (2)

Define la Enfermería Psicodinámica porque su modelo se refiere sobre todo a esta forma de practicarla, <La Enfermería Psicodinámica consiste en ser capaz de entender la propia conducta para ayudar a los demás a identificar los problemas

que sienten y aplicar los principios de las relaciones humanas a las dificultades que surgen en todas los grados de experiencia>. (2)

Peplau desarrolla su modelo a través de la descripción de los conceptos estructurales del proceso interpersonal, que constituyen las fases de relación enfermero – paciente. Mantiene que éste es un punto básico de la Enfermería Psicodinámica.

 

 

PRESENTACIÓN DE UN CASO CLÍNICO:

 

Datos Generales:

·        Nombre de la persona: L. R. M.

·        Edad: 61 años.

·        Sexo: Varón.

·        Dirección: Calle 47 # 20. La Carretera. Amancio. Las Tunas.

·        Ocupación: Director.

·        Centro de trabajo: Empresa de Materias Primas. Amancio.

·        Estado civil: Casado.

·        Nivel cultural: Universitario.

·        Hábitos tóxicos: Café, 4 tazas al día. Cigarro, 10 al día.

·        Alergia: No.

·        Antecedentes Patológicos Personales: Hipertensión Arterial (H.T.A.), “T” cerebral.

·        Antecedentes Patológicos  Familiares: Madre: Fallecida por Enfermedad Cerebro Vascular Obstructiva Trombótica (E. C. V. O. T.).  Padre: Fallecido por Infarto Agudo del Miocardio (I. M. A.).

·        Vivienda: Mampostería, techo de placa, piso de mosaico, baño sanitario, 3 habitaciones. Ventilación adecuada. Iluminación adecuada. Disposición final de residuales sólidos: Sacos. Disposición final de residuales líquidos: Fosa con tapa.

·        Composición del núcleo familiar: 4 personas.

·        Ingreso económico familiar: 480.00 pesos.

·        Percápita: 120.00 pesos.

·        Cultura sanitaria: Inadecuada, por hábitos tóxicos.

Fecha de Ingreso:     6 de enero de 2002.           Sala: C-3.          Cama: 26.

Historia Clínica:    132 498.               Médico de Asistencia: Dr. Josué Betancourt.

PROBLEMA DE SALUD:

Motivo de Ingreso: H.T.A., pérdida de la fuerza muscular en hemicuerpo derecho.

Historia de la Enfermedad Actual: L. R. M.,  varón, de 61 años de edad, con antecedentes de salud de “T” cerebral, detectada hace tres meses, que hace más menos 24 horas comenzó con cefalea intensa, hipertensión arterial y pérdida de la fuerza muscular en hemicuerpo derecho, por lo que es remitido del hospital municipal de Amancio, y se decide su ingreso para estudio y tratamiento.

Exámenes complementarios:

   Hemoglobina: 132 g/L. (Normal)

   Eritrosedimentación: 29 mm. (Acelerada, en hombres es normal de 3 –10 mm). 

    Creatinina: 96 mmol/L. (Normal)

    Electrocardiograma: Normal.

Impresión Diagnóstica:

1.      H. T. A. Descontrolada.

2.      “T” cerebral.

Tratamiento Médico:

1.      Reportar: De cuidado.

2.      Transporte sanitario.

3.      Pase de acompañante de 12:00m a 7:00am.

4.      Dieta libre hiposódica.

5.      Signos vitales y valoración neurológica cada 3 horas.

6.      Difenilhidantoína, (100 mg), 1 tableta cada 8 horas, vía oral.

7.      Captopril, (25 mg) 1 tableta cada 8 horas, vía oral.

8.      Vitamina C, (500 mg) 1 tableta diaria, vía oral.

9.      Acetazolamida, (250 mg) 1 tableta cada 12 horas, vía oral.

10.    Amicodex, 1 tableta cada 8 horas, vía oral.

 

Evolución de Enfermería:

8 de Enero de 2002. (Segundo día de estancia hospitalaria.) Hora: 9:30 am.

L. R. M., en el 2do. día de evolución en sala, por presentar H.T.A. y “T” cerebral, que hoy manifiesta que “Me siento regular, tengo dolor de cabeza, que me coge toda la frente y la parte derecha, que me aumenta cuando hago movimientos rápidos, estoy preocupado por mi parálisis, no sé cómo mejoraré”. Al examen físico: Consciente y orientado en tiempo, espacio y persona; facie angustiosa; pupilas isocóricas y rectoras a la luz; lenguaje articulado; pérdida de la fuerza muscular en hemicuerpo derecho, flácida; solicita ayuda para bañarse, vestirse,  alimentarse y usar la taza sanitaria. Tiene sondaje vesical, por catéter número 18, de 2 días de conectado, con orinas claras y abundantes. Ahora está sentado en el sillón. 

(Signos vitales: T. A.: 130 / 80 mmHg, Pulso: 80 X’, Respiración: 18 X’, Temperatura: 36,4 grados Celsius).

 

Necesidades Humanas Afectadas. (Por modificación de Kalish del modelo de Maslow):

De supervivencia:

 -  Evitación del dolor  (dolor manifestado por el paciente).

      -  Eliminación (incontinencia urinaria que obliga al cateterismo vesical).

     De estimulación:

      -  Exploración (amplitud de los movimientos limitada).

      -  Manipulación (solicita ayuda para bañarse, aseo personal, vestirse)     

      De seguridad:

      -  Protección (presencia de vías invasivas).

 

Diagnósticos de Enfermería:

DI:: Dolor relacionado con realización de movimientos. (Patrón: Sentimientos y Sensaciones).

DII: Ansiedad relacionado con preocupaciones por su estado de salud. (Patrón: Sentimientos y Sensaciones).

DIII: Potencial de Síndrome de Desuso relacionado con pérdida de la fuerza muscular en hemicuerpo derecho. (Patrón Intercambio).

 

Expectativas:

E1:  Exprese alivio del dolor en 24 horas.

E2 : Disminuya ansiedad, expresado por la persona.

E3 : Evite Síndrome de Desuso, manteniendo funcionalidad de sus sistemas corporales.

 

Acciones de Enfermería:

1.      Aplicar digitopuntura en IG4, ahora.

2.      Pedir al familiar que traiga al enfermo medios de distracción (periódicos, revistas, libros), hoy.

3.      Orientar ver la T. V., hoy.

4.      Orientar no realizar ejercicios bruzcos, ahora

5.      Medir intensidad del dolor, ahora y cada 1 hora hasta que se alivie.

6.      Enseñar técnicas de relajación, ahora.

7.      Dar charla sobre su afección y déficit motor, hoy 2 pm.

8.      Realizar baño en ducha, diario.

9.      Orientar aseo de la cavidad bucal, hoy.

10.   Sentar en el sillón, de 7 a 11 am, de 2 a 5.30 pm y de 8 a 10 pm.

11.   Ayudar en el cambio de posición en la cama, cada 2 horas en horario nocturno.

12.   Dar masajes en zonas de prominencias óseas, 2 veces al día.

13.   Inspeccionar zonas de apoyo, 2 veces al  día.

14.   Cambiar ropa de cama, diariamente.

15.   Vestir con ropa limpia al paciente, después del baño.

16.  Realizar ejercicios pasivos, 2 veces al día.

17.  Enseñar al paciente a realizarse ejercicios en hemicuerpo afectado, hoy, 11 am.

18.  Orientar la realización de ejercicios en hemicuerpo afectado, hoy.

19.  Comprobar la realización de ejercicios, mañana, 9 am.

20.  Ofrecer dieta con buena presentación y temperatura, en Desayuno, Almuerzo y Comida.

21.  Incitar al paciente a ingerir alimentos  con la mano izquierda, hoy.

22.  Inspeccionar y auscultar el abdomen, cada 24 horas.

23.  Masajear circularmente el abdomen, cada 8 horas, alejado de las comidas.

24.  Llevar al baño y sentarlo en la taza sanitaria, cuando lo solicite o una vez al día.

25.  Controlar las deposiciones, diariamente.

26.  Pinzar sonda vesical y despinzar cada tres horas.

27.  Cambiar catéter vesical el día 13 de enero.

28.  Controlar cantidad de orina, cada tres horas.

29.  Describir características de la orina, 2 veces al día.

30. Realizar fisioterapia respiratoria (percusión, vibración), diario.

31. Auscultar ruidos respiratorios cada 12 horas.

32.  Ofrecer globo para insuflar, hoy.

33.   Enseñar ejercicios respiratorios, mañana.

 

Respuestas del paciente:

9 de enero de 2002.  (3er. Día de ingresado). 9:45 am.

Paciente L. R. M., en su 3er.día de estancia hospitalaria por H. T. A., y  “T” cerebral, que hoy dice que: “Me siento mejor, el dolor ha disminuido algo, estoy haciendo lo que me orientó el enfermero, estoy más tranquilo con lo que me enseñaron de mi enfermedad y cómo valerme sólo”. Su esposa dice que lo encuentra más tranquilo. El examen físico practicado arroja que el paciente no presenta deterioro de los sistemas corporales; mantiene buena higiene; ingiere los alimentos por sí sólo cuando se le ofrecen; diuresis por catéter vesical, con orinas abundantes y claras; evacuó intestino hoy en la mañana.

(Parámetros vitales: T.A.: 120 /80 mmHg; Pulso 78 x´; Respiración 18 x´; Temperatura: 36,3 grados Celsius). 

.

CONSIDERACIONES FINALES:

 

En esta presentación de un caso clínico, se trata de integrar los elementos descritos por Orem en su modelo del  “Déficit de autocuidado”  y de Peplau en “Enfermería Psicodinámica”, en el método científico de Enfermería, constituido por tres etapas y cinco fases como estructura  metodológica que se adopta.

En la etapa de valoración se reunieron, interpretaron, agruparon y reinterpretado toda la información sobre la persona y su entorno: la situación de salud y necesidades de cuidados que permiten determinar la relación entre la demanda de autocuidado terapéutico y las capacidades/limitaciones de la agencia de autocuidado o agencia de cuidados dependientes para poder satisfacer los requerimientos de autocuidado.

La información necesaria para llevar a cabo la valoración, en relación con cada uno de los requisitos de autocuidado, se obtuvieron a través de entrevistas con la persona, familia y miembros del equipo de salud, exploraciones, observaciones, historia clínica, etc.

Con los datos obtenidos se está en condiciones de determinar la existencia de déficit de autocuidado presentes, los que pueden ser susceptibles de aparecer y los factores que pueden ser importantes en el proceso de recuperación de independencia de la persona para la realización de sus autocuidados.

El enfermero ha de ser capaz de conocer y comprender su propia conducta para poder identificar lo que sienten los demás y ayudarles. Teniendo en cuenta el modelo propuesto por Peplau, aplicamos los principios de las relaciones humanas

para poder dar respuesta y ayuda al sujeto ante las dificultades que van surgiendo en todas los grados de la experiencia.

En esta relación interpersonal, el enfermero asume sus roles.

Luego se determinó la existencia de problemas que requieren tratamiento enfermero. Partiendo de los datos identificados en la valoración se realizó la identificación de las necesidades humanas afectadas y se estuvo en condiciones de establecer grupos de acciones que deben realizarse  para satisfacer el requisito y determinar la relación entre la demanda de autocuidado terapéutico y la capacidad de la agencia de autocuidado  o agencia de cuidado dependiente, lo que hace necesario la intervención de enfermería.

En la etapa de Intervención se inicia el plan de cuidados, priorizando los diagnósticos de enfermería, estableciendo objetivos y organizando las acciones de enfermería necesarias.

Las personas viven, según Peplau, cuatro tipos de experiencias psicobiológicas, que son: necesidad, frustración, conflicto y ansiedad. Estas experiencias generan energías que se transforman en acciones. El conocimiento, por parte del enfermero, de estas experiencias es necesario para poder establecer los objetivos e intervenciones adecuados.

En la fase de ejecución se pone en práctica el plan de cuidados, realizando las intervenciones necesarias y potenciando la implicación de la persona o su agencia de cuidados dependiente.

Se coordina la ejecución de las acciones de autocuidado que corresponden a los diferentes requisitos de autocuidado de manera que se produzca un sistema de autocuidado adecuado, preparando a la persona y su entorno, realizando las acciones, protegiendo a la persona, previniendo complicaciones y comprobando que las acciones se realizan adecuadamente.

Se llevan a cabo las acciones de Enfermería, según los métodos de ayuda diseñados y se hacen los juicios pertinentes sobre la eficacia de los cuidados, la regulación del ejercicio o desarrollo de la agencia de autocuidado y los cuidados de Enfermería y se hacen los ajustes necesarios a los sistemas de cuidados a través de una adecuación de roles.

En la etapa de Evaluación se trata de comprobar si el proceso y el plan de cuidados han sido eficaces, si se han resuelto los diagnósticos identificados o si es necesario hacer algún cambio en el plan de cuidados.

En la presentación de caso se identifica el diagnóstico de Potencial de Síndrome de Desuso, porque las acciones de éste incluyen las mismas que para el déficit de autocuidado del paciente.

En este trabajo se han desarrollado los modelos de Dorotea E. Orem y de Hidelgrade E. Peplau. La elección de estos modelos responde a que son una estructura teórica con un alto nivel de desarrollo, son descriptivos, explicativos y predictivos. Además son  propuestas que se adaptan a nuestra realidad en todos los campos de la práctica de Enfermería y nos permite analizar e interpretar estas realidades con los distintos contructos de los modelos.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:

 

  1. Tomey, Ann Marriner. Modelos y teorías en Enfermería. Ediciones Harcourt, S.A., España. 2000. (4): 376, 11, 337.
  2. Berdayes Martínez, Daisy. Desarrollo teórico de Enfermería. ISCM-H. 2001: 9, 18.
  3. Bello Fernández, Nilda; Machado M., María; Valdés M., Cristobalina, et. al. Proceso de Atención de Enfermería. Revisión Bibliográfica para actualización. MINSAP, 1996: 3, 4, 6.
  4. MINSAP, Carpeta Metodológica. Seguimiento de los estudiantes en el Área Clínica, 1996.
  5. Marriner Tomey, Ann; Raile Alligood, Martha. Modelos y Teorías en Enfermería, Ed. Harcourt, S.A., España, 2000: 186.


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