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APLICACIÓN DE LAS
TEORÍAS DE OREM Y PEPLAU EN EL PROCESO DE ATENCIÓN DE ENFERMERÍA.
AUTOR: Pérez Manzano, Lic. Jorge Luis. Profesor Instructor de
Enfermería. Docente – Asistencial. Miembro Titular de la SOCUENF. Maestrante en Enfermería.
E.
mail: jopeman@cucalambe.ltu.sld.cu
Hospital General Docente
“Dr. Ernesto Guevara” Ave. 2 de diciembre No.
1. C. P. 75100. Las Tunas.
RESUMEN:
La Enfermería como profesión ha sido practicada
por más de un siglo. Sus teorías han evolucionado más rápidamente
en las últimas décadas, a través de ellas se han podido ver los conocimientos
de la práctica de la profesión. Han ayudado a desarrollar analíticamente
las habilidades, cambios de pensamientos, claridad para evaluar y
determinar los propósitos de la práctica de
la Enfermería, la docencia y la investigación. Se realizó una
revisión bibliográfica de dos teóricas de la Enfermería, que han aportado
sus ideas a la práctica diaria de la especialidad, Dorotea E. Orem
"Teoría del déficit de autocuidado" e Hidelgrade E. Paplau
"Enfermería Psicodinámica" y se aplican en la presentación
de un caso clínico, donde se integran los elementos descritos por
ellas en el método científico de la profesión. La elección de estos
modelos responde a que son una estructura teórica de alto nivel de
desarrollo, son descriptivos, explicativos y predictivos.
Palabras clave: Enfermería, Teorías, Autocuidado,
Psicodinámica, Presentación de casos.
INTRODUCCIÓN:
El desarrollo de la ciencia de Enfermería, cada
día va en ascenso. Los profesionales de esta ciencia se preocupan
por ofrecer servicios de excelencia en la atención a la persona, aumentando
su nivel teórico práctico, investigativo, para lograr liderazgo en
esta profesión. La teoría ayuda a adquirir conocimientos que permitan
perfeccionar las prácticas cotidianas mediante la descripción, explicación,
predicción y control de los fenómenos. Las enfermeras han mejorado
su capacitación a través del conocimiento teórico, ya que los métodos
aplicados de forma sistemática tienen mayores posibilidades de éxito.
La teoría facilita a los profesionales autonomía de acción, ya que
sirve como guía de aspectos prácticos, educativos y de investigación,
asociados a sus funciones profesionales. Además, el estudio de la
teoría ayuda a desarrollar habilidades analíticas, estimula el razonamiento,
aclara los valores y suposiciones que aplican, y determinan los objetivos
de la práctica, la educación y la investigación en Enfermería. (1) Una
teoría es un conjunto de conceptos, definiciones y proposiciones que
proyectan una visión
sistemática de un
fenómeno, mediante
el diseño de interrelaciones
específicas entre los conceptos y con el ánimo de describir, explicar
y predecir dicho fenómeno. (1) Aunque en la literatura se encuentran numerosas
estrategias para el desarrollo de la teoría, el teórico que intente
plantear mecánicamente la construcción de teorías aplicando conocimientos
estructurados puede tener un éxito limitado. La construcción de teorías
lleva consigo el descubrimiento y la creatividad. Una teoría científica
es claramente una creación de la mente humana. Si bien es posible
enseñar técnicas y contenidos específicos, realmente resulta complejo
fomentar la creatividad y la originalidad, además de imaginación,
el desarrollo y la presentación de teorías requiere disciplina personal
para trabajar con la idea, para desarrollarla y expresarla por escrito
a fin de que otros la revisen. En este orden, y por el aporte que
significan, se impone el estudio cuidadoso y respetuoso de las teorías
por científicas de Enfermería. (2) Los trabajos sobre las teorías en Enfermería son
representativos de diferentes modelos teóricos formalizados como filosofías,
marcos conceptuales y teorías. Los primeros trabajos en Enfermería se basaban
en el análisis, el razonamiento y los argumentos lógicos, para identificar
los fenómenos y los conceptos teóricos. En las postrimerías de la
década de 1980 y primeros años de la de 1990, resurgió una filosofía
de la Enfermería humanística. Su visión de la Enfermería como una
combinación de ciencia y arte llevó a agrupar en una misma sección
a Nightingale, Wiedenbach, Henderson, Abdellah, Hall, Watson y Benner.
(1) Las grandes teóricas suelen incluir en sus modelos
conceptuales de Enfermería distintos aspectos del ser humano, el entorno
y la salud. Su propuesta de modelos conceptuales enfocados en el desarrollo
directo de teorías al respecto justifica la agrupación en una misma
unidad de los trabajos de Orem, Levine, Rogers, Johnson, Roy, Neuman,
King y el grupo formado por Roper, Logan y Tierney. Las teorías de nivel medio son más precisas que
las grandes y se concentran en desarrollar enunciados teóricos que
respondan a las preguntas planteadas en el campo de Enfermería. Como
inspiradoras de estas teorías de nivel medio, se han incluido en esta
obra a Peplau, Orlando, Travelbee, Riehl-Sisca, Erickson, Tomlin,
Swain, Mercer, Baxnard, Leininger, Parse, Fitzpatrick, Neuman, Adam
y Pender. El Proceso de Atención de Enfermería es el método
por el cual se aplica el marco teórico de Enfermería a la práctica
real. El Proceso de Atención de Enfermería posee una
base teórica. Se ha ideado a partir de una amplia base de conocimientos
incluyendo las ciencias humanas, pudiendo aplicarse a cualquiera de
los modelos teóricos de Enfermería. (3) Teniendo en cuenta que la Enfermería como profesión
necesita su propia autonomía, y que el Proceso de Atención de Enfermería
ayuda a aclarar, organizar y consolidar la actuación de Enfermería,
que es un método de unificar a la profesión, que capacita al enfermero
para utilizar sus conocimientos de manera independiente, evalúa y
pone en evidencia el éxito o fracaso de la actuación de Enfermería,
permitiendo el análisis concurrente y retrospectivo de la calidad
de la actuación, y que promueve la satisfacción del paciente, desde
el primer año de estudios de la especialidad de Licenciatura en Enfermería,
se comienza el aprendizaje del método científico de Enfermería. La formación de nuestros profesionales de la salud
se basa en el principio Martiano – Marxista del estudio – trabajo,
que nosotros denominamos Educación en el Trabajo, la cual constituye
la forma fundamental de Organización del Proceso Docente – Educativo
en el Ciclo Clínico de las diferentes carreras de la Educación Médica
Superior y del Área Práctica en la Enseñanza Médica Media. (4)
La Educación en el Trabajo constituye básicamente
una enseñanza tutorial a partir de la relación individualizada o de
pequeños grupos, en ellos el estudiante se forma integralmente, mediante
una interacción con el equipo de trabajo, desarrollando el rol que
a cada cual corresponde en el escenario de formación (salas, servicios,
consultorios, etc.). (4) Su principal objetivo es contribuir a la formación
de las habilidades y hábitos prácticos que caracterizan el desempeño
profesional del egresado de Enfermería, la adquisición de los métodos
más avanzados de trabajo y la formación de los rasgos que conforman
su personalidad en la Sociedad Socialista. Contribuye, además, a consolidar, ampliar y aplicar
los conocimientos adquiridos durante el desarrollo del Proceso Docente
– Educativo. En la Educación en el Trabajo el método científico
que caracteriza la Competencia y
Desempeño Profesional es el Proceso de Atención de Enfermería. La Visita Conjunta de Enfermería y la Presentación
de Casos por parte de los estudiantes y enfermeros debe ser sistemática, y con la participación
activa de todo el Equipo de Enfermería, profesores y estudiantes de
cada servicio, para lograr elevar la calidad de la atención a la persona. Este trabajo tiene como finalidad desarrollar la
presentación de un caso clínico, aplicando dos teorías que consideramos
elementales en la práctica del Proceso de Atención de Enfermería.
DESARROLLO:
La Enfermería como profesión ha sido practicada
por más de un siglo. Sus teorías han evolucionado más rápidamente
en las últimas décadas, a través de ellas se han podido ver los conocimientos
de la práctica de la profesión al describir, explicar, predecir y
controlar el fenómeno de Enfermería. Ha ayudado a desarrollar analíticamente
las habilidades, cambios de pensamiento, claridad para evaluar y determinar
los propósitos de la práctica de la Enfermería, la docencia y la investigación. En 1976 se crea el Plan de Estudio de Licenciatura
en Cuba, donde se incluyen dos métodos, El Proceso de Enfermería y
el Proceso de Solución de Problemas. (3) En 1987 se introduce el Diagnóstico de Enfermería
en nuestro país, posteriormente a una revisión bibliográfica. En 1992
se asignó beca a dos Licenciadas en Enfermería en la Universidad de
Manitoba, Canadá, donde uno de los objetivos fundamentales fue la
búsqueda de la experiencia práctica del Proceso de Atención de Enfermería,
luego se lleva una investigación materializada y convalidada. (3) Desde entonces, se comienza a aplicar el Proceso
de Atención de Enfermería, hasta hoy día. En el caso que presentamos a continuación, utilizamos
la “Teoría del déficit de autocuidado”, de Dorotea E. Orem y “Enfermería
Psicodinámica”, de Hidelgrade E. Peplau. Dorotea E. Orem
tiene influencia de la escuela de las necesidades. En su teoría
del Déficit de Autocuidado, define el autocuidado como una actividad
del individuo aprendida por éste y orientada hacia un objetivo. Es
una conducta que aparece en situaciones concretas de la vida, y que
el individuo dirige hacia sí mismo o hacia el entorno para regular
los factores que afectan a su propio desarrollo y actividades en beneficio
de la vida, la salud y el bienestar. (2) La idea de autocuidado como acción deliberada es
muy útil. Esta idea tiene tres fases:
·
1ra.
Fase: En que la persona se hace consciente de que requiere algún tipo
de acción.
·
2da.
Fase: En que la persona toma la decisión de seguir un curso particular
de acción.
·
3ra.
Fase: En que la persona realiza la acción. Los requisitos para el autocuidado son los objetivos
que deben ser alcanzados mediante los tipos de acciones calificadas
de autocuidado. Pueden dividirse en tres categorías:
1.
Requisitos universales
de autocuidado: son comunes a todos los seres humanos a lo largo de
la vida.
La Teoría del Déficit de Autocuidado es el núcleo
del modelo de Orem. Establece que las personas están sujetas a las
limitaciones relacionadas o desviadas de su salud, que los incapacita
para el autocuidado contínuo, o hacen que el autocuidado sea ineficaz
o incompleto. Existe un déficit de autocuidado cuando la demanda de
acción es mayor que la capacidad de la persona para actuar. (5) Los tres sistemas de Enfermería descriptos por Orem, dependen de las capacidades del
paciente para autocuidarse. Al existir un déficit de autocuidado,
en cualquier grado, el personal de Enfermería se convierte en agente
de autocuidado. Se pueden identificar tres tipos, dependiendo de
quien pueda o deba realizar las acciones de autocuidado:
Ø
Totalmente compensatorio,
Ø
Parcialmente compensatorio,
Ø
De apoyo educativo. Hidelgrade E. Peplau resalta la importancia de
que el enfermero conozca bien su propio comportamiento con el fin
de ayudar a los demás a descubrir las dificultades que se perciben.
En su modelo distingue cuatro fases en la relación
entre el enfermero y el paciente: 1) orientación, 2) identificación,
3) explotación, 4) resolución. También describe los seis roles siguientes
en Enfermería: 1) extraño, 2) persona con recursos, 3) maestro, 4)
líder, 5) sustituto y 6) consejero. Presenta cuatro experiencias psicobiológicas
(necesidades, frustraciones, conflictos y ansiedades) como instigadoras
de respuestas destructivas o constructivas. (2) Define la Enfermería Psicodinámica porque su modelo
se refiere sobre todo a esta forma de practicarla, <La Enfermería
Psicodinámica consiste en ser capaz de entender la propia conducta
para ayudar a los demás a identificar los problemas que sienten y aplicar los principios de las relaciones
humanas a las dificultades que surgen en todas los grados de experiencia>.
(2) Peplau desarrolla su modelo a través de la descripción
de los conceptos estructurales del proceso interpersonal, que constituyen
las fases de relación enfermero – paciente. Mantiene que éste es un
punto básico de la Enfermería Psicodinámica.
PRESENTACIÓN DE UN CASO CLÍNICO:
Datos Generales:
·
Nombre
de la persona: L. R. M.
·
Edad:
61 años.
·
Sexo:
Varón.
·
Dirección:
Calle 47 # 20. La Carretera. Amancio. Las Tunas.
·
Ocupación:
Director.
·
Centro
de trabajo: Empresa de Materias Primas. Amancio.
·
Estado
civil: Casado.
·
Nivel
cultural: Universitario.
·
Hábitos
tóxicos: Café, 4 tazas al día. Cigarro, 10 al día.
·
Alergia:
No.
·
Antecedentes
Patológicos Personales: Hipertensión Arterial (H.T.A.), “T” cerebral.
·
Antecedentes
Patológicos Familiares: Madre:
Fallecida por Enfermedad Cerebro Vascular Obstructiva Trombótica (E.
C. V. O. T.). Padre: Fallecido
por Infarto Agudo del Miocardio (I. M. A.).
·
Vivienda:
Mampostería, techo de placa, piso de mosaico, baño sanitario, 3 habitaciones.
Ventilación adecuada. Iluminación adecuada. Disposición final de residuales
sólidos: Sacos. Disposición final de residuales líquidos: Fosa con
tapa.
·
Composición
del núcleo familiar: 4 personas.
·
Ingreso
económico familiar: 480.00 pesos.
·
Percápita:
120.00 pesos.
·
Cultura
sanitaria: Inadecuada, por hábitos tóxicos. Fecha de Ingreso: 6 de enero de 2002. Sala:
C-3. Cama: 26. Historia Clínica: 132 498. Médico
de Asistencia: Dr. Josué Betancourt. PROBLEMA DE SALUD: Motivo de Ingreso: H.T.A., pérdida de la fuerza
muscular en hemicuerpo derecho. Historia de la Enfermedad Actual: L. R. M., varón, de 61 años de edad, con antecedentes
de salud de “T” cerebral, detectada hace tres meses, que hace más
menos 24 horas comenzó con cefalea intensa, hipertensión arterial
y pérdida de la fuerza muscular en hemicuerpo derecho, por lo que
es remitido del hospital municipal de Amancio, y se decide su ingreso
para estudio y tratamiento. Exámenes complementarios: Hemoglobina:
132 g/L. (Normal) Eritrosedimentación:
29 mm. (Acelerada, en hombres es normal de 3 –10 mm).
Creatinina:
96 mmol/L. (Normal) Electrocardiograma:
Normal. Impresión Diagnóstica:
1.
H. T. A. Descontrolada.
2.
“T” cerebral. Tratamiento Médico:
1.
Reportar: De cuidado.
2.
Transporte sanitario.
3.
Pase de acompañante de
12:00m a 7:00am.
4.
Dieta libre hiposódica.
5.
Signos vitales y valoración
neurológica cada 3 horas.
6.
Difenilhidantoína, (100
mg), 1 tableta cada 8 horas, vía oral.
7.
Captopril, (25 mg) 1 tableta
cada 8 horas, vía oral.
8.
Vitamina C, (500 mg) 1
tableta diaria, vía oral.
9.
Acetazolamida, (250 mg)
1 tableta cada 12 horas, vía oral.
10.
Amicodex, 1 tableta cada 8 horas, vía oral.
Evolución de Enfermería: 8 de Enero de 2002. (Segundo día de estancia hospitalaria.)
Hora: 9:30 am. L. R. M., en el 2do. día de evolución en sala,
por presentar H.T.A. y “T” cerebral, que hoy manifiesta que “Me siento
regular, tengo dolor de cabeza, que me coge toda la frente y la parte
derecha, que me aumenta cuando hago movimientos rápidos, estoy preocupado
por mi parálisis, no sé cómo mejoraré”. Al examen físico: Consciente
y orientado en tiempo, espacio y persona; facie angustiosa; pupilas
isocóricas y rectoras a la luz; lenguaje articulado; pérdida de la
fuerza muscular en hemicuerpo derecho, flácida; solicita ayuda para
bañarse, vestirse, alimentarse
y usar la taza sanitaria. Tiene sondaje vesical, por catéter número
18, de 2 días de conectado, con orinas claras y abundantes. Ahora
está sentado en el sillón. (Signos vitales: T. A.: 130 / 80 mmHg, Pulso: 80
X’, Respiración: 18 X’, Temperatura: 36,4 grados Celsius).
Necesidades Humanas Afectadas. (Por modificación
de Kalish del modelo de Maslow): De supervivencia: - Evitación
del dolor (dolor manifestado
por el paciente). -
Eliminación (incontinencia urinaria que obliga al cateterismo
vesical). De
estimulación: -
Exploración (amplitud de los movimientos limitada). -
Manipulación (solicita ayuda para bañarse, aseo personal, vestirse)
De
seguridad: -
Protección (presencia de vías invasivas).
Diagnósticos de Enfermería: DI:: Dolor relacionado con realización
de movimientos. (Patrón: Sentimientos y Sensaciones). DII: Ansiedad relacionado con preocupaciones
por su estado de salud. (Patrón: Sentimientos y Sensaciones). DIII: Potencial de Síndrome de Desuso
relacionado con pérdida de la fuerza muscular en hemicuerpo derecho.
(Patrón Intercambio).
Expectativas: E1:
Exprese alivio del dolor en 24 horas. E2 : Disminuya ansiedad, expresado por
la persona. E3 : Evite Síndrome de Desuso, manteniendo
funcionalidad de sus sistemas corporales.
Acciones de Enfermería:
1.
Aplicar digitopuntura en
IG4, ahora.
2.
Pedir al familiar que traiga
al enfermo medios de distracción (periódicos, revistas, libros), hoy.
3.
Orientar ver la T. V.,
hoy.
4.
Orientar no realizar ejercicios
bruzcos, ahora
5.
Medir intensidad del dolor,
ahora y cada 1 hora hasta que se alivie.
6.
Enseñar técnicas de relajación,
ahora.
7.
Dar charla sobre su afección
y déficit motor, hoy 2 pm.
8.
Realizar baño en ducha,
diario.
9.
Orientar aseo de la cavidad
bucal, hoy.
10.
Sentar en el sillón, de 7 a 11 am, de 2 a 5.30
pm y de 8 a 10 pm.
11.
Ayudar en el cambio de posición en la cama,
cada 2 horas en horario nocturno.
12.
Dar masajes en zonas de prominencias óseas,
2 veces al día.
13.
Inspeccionar zonas de apoyo, 2 veces al día.
14.
Cambiar ropa de cama, diariamente.
15.
Vestir con ropa limpia al paciente, después
del baño.
16.
Realizar ejercicios pasivos,
2 veces al día.
17.
Enseñar al paciente a realizarse
ejercicios en hemicuerpo afectado, hoy, 11 am.
18.
Orientar la realización
de ejercicios en hemicuerpo afectado, hoy.
19.
Comprobar la realización
de ejercicios, mañana, 9 am.
20.
Ofrecer dieta con buena
presentación y temperatura, en Desayuno, Almuerzo y Comida.
21.
Incitar al paciente a ingerir
alimentos con la mano izquierda,
hoy.
22.
Inspeccionar y auscultar
el abdomen, cada 24 horas.
23.
Masajear circularmente
el abdomen, cada 8 horas, alejado de las comidas.
24.
Llevar al baño y sentarlo
en la taza sanitaria, cuando lo solicite o una vez al día.
25.
Controlar las deposiciones,
diariamente.
26.
Pinzar sonda vesical y
despinzar cada tres horas.
27.
Cambiar catéter vesical
el día 13 de enero.
28.
Controlar cantidad de orina,
cada tres horas.
29.
Describir características
de la orina, 2 veces al día. 30. Realizar fisioterapia
respiratoria (percusión, vibración), diario. 31. Auscultar ruidos respiratorios
cada 12 horas.
32.
Ofrecer globo para insuflar,
hoy.
33.
Enseñar ejercicios respiratorios, mañana.
Respuestas del paciente: 9 de enero de 2002. (3er. Día de ingresado). 9:45 am. Paciente L. R. M., en su 3er.día de estancia hospitalaria
por H. T. A., y “T” cerebral,
que hoy dice que: “Me siento mejor, el dolor ha disminuido algo, estoy
haciendo lo que me orientó el enfermero, estoy más tranquilo con lo
que me enseñaron de mi enfermedad y cómo valerme sólo”. Su esposa
dice que lo encuentra más tranquilo. El examen físico practicado arroja
que el paciente no presenta deterioro de los sistemas corporales;
mantiene buena higiene; ingiere los alimentos por sí sólo cuando se
le ofrecen; diuresis por catéter vesical, con orinas abundantes y
claras; evacuó intestino hoy en la mañana. (Parámetros vitales: T.A.: 120 /80 mmHg; Pulso
78 x´; Respiración 18 x´; Temperatura: 36,3 grados Celsius). . CONSIDERACIONES FINALES:
En esta presentación de un caso clínico, se trata
de integrar los elementos descritos por Orem en su modelo del “Déficit de autocuidado” y de Peplau en “Enfermería Psicodinámica”,
en el método científico de Enfermería, constituido por tres etapas
y cinco fases como estructura metodológica
que se adopta. En la etapa de valoración se reunieron, interpretaron,
agruparon y reinterpretado toda la información sobre la persona y
su entorno: la situación de salud y necesidades de cuidados que permiten
determinar la relación entre la demanda de autocuidado terapéutico
y las capacidades/limitaciones de la agencia de autocuidado o agencia
de cuidados dependientes para poder satisfacer los requerimientos
de autocuidado. La información necesaria para llevar a cabo la
valoración, en relación con cada uno de los requisitos de autocuidado,
se obtuvieron a través de entrevistas con la persona, familia y miembros
del equipo de salud, exploraciones, observaciones, historia clínica,
etc. Con los datos obtenidos se está en condiciones
de determinar la existencia de déficit de autocuidado presentes, los
que pueden ser susceptibles de aparecer y los factores que pueden
ser importantes en el proceso de recuperación de independencia de
la persona para la realización de sus autocuidados. El enfermero ha de ser capaz de conocer y comprender
su propia conducta para poder identificar lo que sienten los demás
y ayudarles. Teniendo en cuenta el modelo propuesto por Peplau, aplicamos
los principios de las relaciones humanas para poder dar respuesta y ayuda al sujeto ante
las dificultades que van surgiendo en todas los grados de la experiencia. En esta relación interpersonal, el enfermero asume
sus roles. Luego se determinó la existencia de problemas que
requieren tratamiento enfermero. Partiendo de los datos identificados
en la valoración se realizó la identificación de las necesidades humanas
afectadas y se estuvo en condiciones de establecer grupos de acciones
que deben realizarse para
satisfacer el requisito y determinar la relación entre la demanda
de autocuidado terapéutico y la capacidad de la agencia de autocuidado
o agencia de cuidado dependiente, lo que hace necesario la
intervención de enfermería. En la etapa de Intervención se inicia el plan de
cuidados, priorizando los diagnósticos de enfermería, estableciendo
objetivos y organizando las acciones de enfermería necesarias. Las personas viven, según Peplau, cuatro tipos
de experiencias psicobiológicas, que son: necesidad, frustración,
conflicto y ansiedad. Estas experiencias generan energías que se transforman
en acciones. El conocimiento, por parte del enfermero, de estas experiencias
es necesario para poder establecer los objetivos e intervenciones
adecuados. En la fase de ejecución se pone en práctica el
plan de cuidados, realizando las intervenciones necesarias y potenciando
la implicación de la persona o su agencia de cuidados dependiente. Se coordina la ejecución de las acciones de autocuidado
que corresponden a los diferentes requisitos de autocuidado de manera
que se produzca un sistema de autocuidado adecuado, preparando a la
persona y su entorno, realizando las acciones, protegiendo a la persona,
previniendo complicaciones y comprobando que las acciones se realizan
adecuadamente. Se llevan a cabo las acciones de Enfermería, según
los métodos de ayuda diseñados y se hacen los juicios pertinentes
sobre la eficacia de los cuidados, la regulación del ejercicio o desarrollo
de la agencia de autocuidado y los cuidados de Enfermería y se hacen
los ajustes necesarios a los sistemas de cuidados a través de una
adecuación de roles. En la etapa de Evaluación se trata de comprobar
si el proceso y el plan de cuidados han sido eficaces, si se han resuelto
los diagnósticos identificados o si es necesario hacer algún cambio
en el plan de cuidados. En la presentación de caso se identifica el diagnóstico
de Potencial de Síndrome de Desuso, porque las acciones de éste incluyen
las mismas que para el déficit de autocuidado del paciente. En este trabajo se han desarrollado los modelos
de Dorotea E. Orem y de Hidelgrade E. Peplau. La elección de estos
modelos responde a que son una estructura teórica con un alto nivel
de desarrollo, son descriptivos, explicativos y predictivos. Además
son propuestas que se adaptan a nuestra realidad en todos los campos
de la práctica de Enfermería y nos permite analizar e interpretar
estas realidades con los distintos contructos de los modelos.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:
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