ANTECEDENTES EN LAS INVESTIGACIONES DEL JUEGO VOCAL.  SU OBSERVACIÓN EN PREMATUROS DE MENOS DE 1500 GRAMOS
Conferencia pronunciada el día 3 de Noviembre de 1999
(Hora: 22.30 (GMT +1) . Lugar: canal #neuropsico)
 

Introducción:

Las características que ofrece el bebé en su nacimiento determina que no pueda dar hasta los primeros meses de vida una pista clara de su funcionamiento tal cual lo reconocemos en el adulto. Las producciones tempranas y progresivas se consideran útiles de modo que nos permitan comprender el papel de cada uno de los elementos constitutivos (Feld, 1997,1998).

Sabemos que es muy importante la estructura anatómica del recién nacido para la producción de los sonidos. Goldstein (1979) ha postulado que el bebé tiene una faringe relativamente más corta,  el sistema es más ancho con respecto a su longitud, la cavidad oral es más chata que en el adulto, la lengua oblitera la cavidad oral limitada por el insuficiente desarrollo muscular y la respiración es eminentemente nasal.

Sin embargo, estos elementos no son suficientes para explicar la organización fonológica que se produce en los primeros meses (Ingram, 1992).
En el primer semestre de vida, los sonidos del niño están muy influidos por el desarrollo neurofisiológico. Pero, al mismo tiempo, las necesidades biológicas y de satisfacción.

Los primeros sonidos del recién nacido
La adquisición y selección de fonemas se logra a partir de la  selección y diferenciación entre las emisiones de una actividad vocal espontánea (Allport, 1924; Lewis, 1936; Lenneberg, 1967;.

Antecedentes históricos
Los trabajos de Allport (1924) señalan la existencia de una etapa inicial en la que las primeras consonantes, que aparecen en el primer. mes son nasales y guturales. La articulación casual surge como una emisión displacentera ocasionada por una frustración y rápidamente asume la función de control social.
Lewis (1936), por su parte, describió el carácter de la iniciación en la fonación y la influencia social de estas emisiones. El niño nacido tiene dos tipos de manifestaciones: displacer y  placer
Más recientemente, Richelle (1971) expresa su impresión acerca de la adquisición de los sonidos y señala: "¿Dónde empieza la adquisición del lenguaje en el niño? Se ha destacado que la adquisición de los fonemas no se realiza sólo por imitación de los sonidos del ambiente, sino más bien por selección y diferenciación entre las emisiones de una actividad vocal espontánea".

Grégoire (1937) y Lewis (1936) notaron que el balbuceo reproduce primero los rasgos suprasegmentales correspondientes a acentuaciones y entonaciones. Weir (1966) y Boisson - Bardies (1989, 1991) estudiaron a niños de distintos ambientes ling¸ísticos (americano, chino, árabe y ruso) y observaron que en los niños chinos, hacia los 6 meses, aparecían variaciones tonales que en otros niños no surgían, ya que estas diferencias tonales no son rasgos distintivos.
Jakobson (1941, 1949), Jakobson y Halle (1956) describen etapas sucesivas, fundadas en parejas de oposiciones, algunas de las cuales, más primitivas y universales, serían las primeras en aparecer y las últimas en desaparecer en los trastornos del lenguaje.

Acerca de nuestro enfoque de la adquisición del código fonológico
El código fonológico está constituido por elementos segmentarios: los fonemas, que son los que consideramos en esta descripción de acuerdo con lo que se da en el español y que se habla en el Río de la Plata (Azcoaga, 1984, 1989, 1995; Bianchi, 1986). A su vez lo constituyen elementos suprasegmentarios o prosódicos (acento, entonación, ritmo y límite o juntura).

Jakobson elaboró para el idioma inglés una nomenclatura binaria. En ésta se establecieron "Universales fonológicas" y las leyes de "Solidaridad irreversible". El orden, entonces, de la adquisición fonológica sería vigente para todas las lenguas del mundo y constaría de varios estadios. Ese desarrollo se da por oposiciones, de modo que un fonema anterior precede (y en cierto modo determina) un fonema posterior que es su opuesto, del mismo modo que este último, en una nueva oposición, da lugar  a otro fonema anterior (Behares, 1981). Jakobson (1974) consideró que cada fonema se constituía con un cierto número de "bits" de información. Cada uno de ellos (Binary Digit) participa o no. Puede representarse la opción binaria como "1" o "0" (o se podría representar como verdadero o falso o con una referencia neurofisiológica). De esta forma cada fonema queda definido con 8 rasgos. Para que se produzca el fonema, se necesita una actividad neuromuscular; primero la actividad postural de los músculos que configuran los resonadores bucal y nasal; para las consonantes la actividad fásica muscular que origina los cambios de posición, mientras fluye la corriente de aire portadora de sonidos de vocales.
El código fonológico está organizado a partir de un rasgo que jerárquicamente es el más importante de todos y éste subordina a los demás rasgos. O sea, que los otros van apareciendo gradualmente a lo largo del proceso de aprendizaje del código fonológico.

Hay una jerarquía de rasgos en la que los más importantes, básicos y generalizados, determinarán a los más inestables, facultativos y específicos (Azcoaga, 1979).
Por otra parte, los rasgos dependen de determinismos funcionales.

Comienzo del juego vocal:
Entre el 1* y 2* mes de vida el bebé comienza a  emitir sonidos que constituyen el llamado "juego vocal". No son otra cosa que simples emisiones respiratorias con participación laríngea con algún intento comunicacional. Es un verdadero juego ya que pone en actividad conjuntos musculares que, en el futuro, participarán en la actividad vocal y que, a su vez, tiene un sentido comunicacional. Junto con las aferencias propioceptivas participan también en esta actividad aferencias de tipo táctil (las de la mucosa de la boca y la piel de los labios, superficie de la lengua y del paladar), de tipo vibratorio (de las paredes de la boca del velo del paladar) y muy especialmente, aferencias auditivas. Todas ellas pasan a realizar fórmulas propioceptivas más complejas, ya que intervienen varios analizadores.
No sólo se caracteriza por la intervención de aferencias auditivas, sino también porque participan otros analizadores en la organización de "gnosias" más complejas.

En este período influye, en la regulación de los estereotipos del juego vocal, el conjunto de sonidos del lenguaje que se habla en torno del niño. Progresivamente, y por acción de la inhibición diferencial interna (que interviene en la función analítico-sintética), se van excluyendo los sonidos del juego vocal que no pertenecen a la lengua  materna.

Datos obtenidos en una población de prematuros
El objetivo general fue identificar el proceso creciente de organización fonológica que depende de la progresiva organización de los rasgos de los fonemas en prematuros de menos de 1500 gramos, considerando su desarrollo particular (Avery, 1983; Feld, 1986; Klaus y Fanaroff, 1981) y establecer una comparación con recién nacidos a término.

Se realizó un seguimiento longitudinal de diez recién nacidos prematuros de menos de 1500 gramos (tres niños, siete niñas) desde junio de 1992 hasta octubre de 1995, por medio de grabaciones mensuales domiciliarias que comenzaron con el alta del niño y finalizaron a los catorce meses de edad. Las emisiones se grabaron en un aparato portátil de dimensiones reducidas.

Los recién nacidos prematuros presentaban las siguientes características: Edad gestacional: de 28 a 32 semanas. Peso al nacer: de 900 a 1530 gramos. Internación: hasta los dos meses.

Estudios relevantes:  Ecografía cerebral: recién nacidos normales. Potenciales evocados auditivos: normales.
Las grabaciones se realizaron en las siguientes condiciones:
A) Emisiones espontáneas. B) En presencia de la madre, sin estimulación.
C) En presencia de la madre, con estimulación. D) En presencia de juguetes habituales.
Durante la investigación, las madres y sus niños asistieron al seguimiento de prematuros realizado en la Maternidad Sardá. Estas madres tuvieron escolaridad primaria completa y un nivel sociocultural medio-bajo.
Se utilizó la nomenclatura binaria de R.. Jakobson,  reformulado por Azcoaga (1993) y el Sistema de Análisis de "Habla ADDA 16" (LIS), que permitió obtener y visualizar los contornos más representativos del habla: espectrograma, frecuencia fundamental y energía.

Protofonemas y rasgos en prematuros
La utilización del ADDA 16 nos permitió valorar las características de las emisiones de cada prematuro. Un hecho interesante ha sido el proceso de conformación de los "protofonemas" y sus distintos componentes, en particular los formantes. Estos permitieron avanzar en el conocimiento de los protofonemas, su período de aparición, desarrollo y posterior constitución del fonema.

Frecuencia de aparición de los seis pares de rasgos sobre un total de nueve protofonemas consonánticos presentes a los siete meses:
 ORAL:   8  NASAL:  1
 MATE:  8  ESTRIDENTE: 1
 GRAVE:  6  AGUDO:  3
 DISCONTINUO: 6  CONTINUO:  3
 DIFUSO:  6  COMPACTO:  3
 SORDO:  6  SONORO:  3
Frecuencia para las vocales:
 GRAVE:  3  AGUDO:  2
 DISCONTINUO: 3  CONTINUO:  2

Conclusiones
Se ha verificado en los 10 niños y 110 emisiones, una diferencia de dos a cinco meses con respecto al de término. Es probable que las leyes de desarrollo del juego vocal se correspondan con las mismas de otras áreas de la maduración, es decir, deba corregirse con respecto a la edad cronológica.
Se verifica por el método de "ADDA 16" la aparición de estructuras anticipatorias del fonema que denominamos "protofonemas
Se requiere un seguimiento hasta el año y medio de vida, para verificar la cronología de Jakobson, si bien el análisis de los protofonemas tiende a confirmarla.
Los primeros grupos de rasgos que se completan son discontinuo-sordo y discontinuo-sonoro.

Los rasgos oral y mate evidencian ser los principales. Esto nos permite sugerir su posible incidencia en la organización de los demás.

Si bien se cumplen las mismas etapas evolutivas de constitución del juego vocal en prematuros y en niños nacidos en término (de aparición más tardía en los primeros), hay diferencias cualitativas que caracterizan al prematuro: un juego vocal menos exploratorio en cuanto al tanteo, menos extenso para la emisión, menor cantidad de energía por emisión, menos diálogo con la madre y menor imitación.

Los formantes de la vocal /a/ de los niños nacidos en término presentan una dispersión en frecuencia mucho menor que la de los niños prematuros y se concentran en las zonas medias. Las primeras emisiones de los prematuros se caracterizan por los bajos niveles de frecuencia y energía de sus formantes.

Cierta labilidad muscular producida por la condición de prematuro, sumada a las maniobras que a éste imponen para mejorar su posibilidad de sobrevida (tubos endotraqueales, sondas nasogástricas, etc.), pueden ser condicionantes que retrasan la aparición del juego vocal.

Existe una organización jerárquica de rasgos fonológicos, así como  emisiones que hemos denominado protofonemas correspondientes a una etapa de desarrollo del juego vocal.
 

Dr.Victor Feld

Hospital Materno-Infantil Ramón Sardá, Esteban de Luca 2151 C.P.:1246) Buenos Aires-Argentina. E.Mail: vfeld@mail.retina.ar. Sección Neuropediatría, Neuropsicología Infantil.