Conferencia pronunciada en la Presentación de los Talleres el 5 de Noviembre de 1999
(Hora: 22.30 (GMT +1) . Lugar: canal #neuropsico)

 

AREA DE TALLERES

PRESENTACION


Ante todo quiero agradecer a las autoridades de este Congreso por haberme convocado y confiado en mí, para integrar el comité organizador del mismo, en el área de Rehabilitación y específicamente en la organización de los talleres.
 
Soy Marta Elena Rapetti, Licenciada en Kinesiología y Fisiatría, especializada en Psicomotricidad.
 
Recién mencioné talleres, talleres por internet? sí, (ni yo lo puedo creer todavía...) Bueno la idea está en marcha, y se lanza ahora.
 
El objetivo de los talleres es crear un foro de intercambio interdisciplinario, donde todos podamos exponer nuestras ideas, propuestas de trabajo y enriquecernos con las experiencias de los otros, así sea en la misma disciplina o en las que se complementen al realizar un tratamiento.
 
La Rehabilitación se trabaja integralmente, concurriendo para ello diversas especialidades que realizan tratamientos específicos sobre un mismo caso. La medicina (con sus especialistas), la terapia ocupacional, la fonoaudiología, la terapia física, la reeducación psicomotriz, la terapia ocupacional, la psicología, la neuropsicología, el trabajo social, la educación especial, (no sé si me olvido alguna disciplina más) conforman un equipo que facilitará y arbitrará los medios necesarios para la recuperación total o parcial de la persona afectada por una determinada entidad nosológica.
 
Por este motivo, cada uno desde la mirada que le corresponda, hará su aporte,
siendo necesario conocer cuales son las incumbencias y los roles que a cada uno le toque jugar en cada tratamiento.Una misma patología se puede instalar en varias personas, pero cada persona, cada caso, es diferente del otro, ya que cada uno tiene una historia propia, particular, en relación a lo afectivo, a lo cognitivo, al comportamiento psicomotor, a lo laboral, a lo social.

Como dice un aforismo de la medicina "No hay enfermedades sino enfermos". Y con respecto a este aforismo, el taller de hoy habla del enfermo, mejor dicho
de esa persona que está sufriendo, de esa persona que es única y que tiene un cuerpo que la identifica y la individualiza entre todas las demás.
 

"EL CUERPO HABLA"

Este taller está dirigido a todos los profesionales del arte de curar, quienes de una manera u otra trabajamos con el cuerpo nuestro y el de los demás. El objetivo es tratar reflexionar y de dar respuestas a estos interrogantes:

 -Para qué tratamos y/o manipulamos el cuerpo del otro?
 -Cómo nos sentimos tratando y/o manipulando "ese cuerpo?
-Qué siente el otro con ese tratamiento y/o  manipulación?
-Nos ponemos alguna vez en lugar del otro?
-Cómo nos sentimos cuando nos manipulan o debemos hacer los mismos tratamientos que en otro momento indicamos a otro?
-Le ponemos el cuerpo al otro?
Pero primero veamos desde diferentes miradas

Qué  es el cuerpo?

Desde el punto de vista anatómico el cuerpo es un conjunto armónico de sistemas y aparatos (nervioso, vascular, circulatorio, esquelético, muscular, digestivo, respiratorio, endocrino).
 
Desde la Fisiología este conjunto de sistemas y aparatos interactúan entre sí, cumplen con una función determinada y se comportan como una unidad: el cuerpo.
 
Desde la Histología el cuerpo es una unidad formada por distintos tejidos.
 
Desde la Bioquímica el cuerpo es un 60% de agua y un 40% de materias sólidas ( proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales, vitaminas).
 
Desde la Psicomotricidad el cuerpo refleja cada acto inteligente, dónde actúan la conciencia y el pensamiento para realizar una acción volitiva.
 
Desde lo social, la importancia dada al cuerpo por las distintas culturas y épocas fue dispar.  Algunas culturas lo valorizaron desde la perfección estética, y otras desde lo religioso. Con la aparición  del cristianismo el cuerpo entró en el oscurantismo, mostrarlo era pecaminoso y fue el instrumento de purificación mediante el castigo y la penitencia. En el renacimiento resurge el cuerpo como tal, y se muestra la figura humana desnuda. Con el correr del siglo XX aparecen nuevos modelos de perfección, el paradigma que exige la sociedad actual es un cuerpo sumamente delgado y esbelto. Así es que, los que no tienen este biotipo ideal,  ignorando su propia imagen corporal, tratan de esforzarse para mantener "ese cuerpo adolescente que hubieran deseado tener siempre", sin darse cuenta que el cuerpo es una máquina maravilosa que puede llegar a descomponerse como respuesta a una gran exigencia.
 
"El cuerpo habla, nos cuenta su historia, hay que saber comprender sus señales"
 
Nos habla a través de los gestos.  Hay gestos innatos, fisiológicos como el desperezarse, estornudar, eructar, toser, bostezar, reírse, llorar, dolor, etc. que no son culturales, pero algunos de ellos son reprimidos por la cultura.
 
Otros gestos como la marcha, la postura, la alimentación, son adquiridos y tienen que ver con la personalidad y el trabajo.
 
Otros están en relación al nivel sociocultural: cortesía, presentación, rituales de encuentro. Una persona de nivel social alto reprimirá y dominará más sus gestos que una de nivel más bajo, que será más expresiva. Los latinos somos más expresivos  que los sajones.
 
"La cultura deja sus huellas en el cuerpo".
 
Los gestos tienen un lenguaje propio, un significado propio que no depende del lenguaje hablado. Traduce nuestras palabras y nuestros deseos.
 
Este cuerpo que tiene una imagen mental y una imagen real, que habla, ocupa un lugar en el espacio y se relaciona con él. Este espacio le permite al cuerpo ubicarse en él, coordinar una actividad y organizar la vida cotidiana. Y este cuerpo, ocupando su lugar en el espacio, es capaz de regular las distancias de las relaciones humanas. Así hay una distancia íntima, que es la mantenida por el contacto corporal con un ser querido; la distancia personal es la de la comunicación personal (no más de 1 m.); la distancia social: de las relaciones profesionales o mundanas (aproximadamente 3 m.) La distancia pública, entraña transformaciones posturales y linguísticas, separa a un personaje de sus conciudadanos (más de 7 m.)
 
La identidad del cuerpo
 
Cuando hablamos de identidad, pensamos en algo espiritual, abstracto  basado en la historia, en la geografía, en las tradiciones colectivas o personales. La identidad individual está en relación con el cuerpo mismo, su manera de presionar, de condicionar nuestra vida espiritual, de hacernos más libres o más esclavos. El cuerpo es una alerta; así cuando en el colmo de la soberbia podemos llegar a creer que el mundo es nuestro, una aguda punzada en el abdomen, una taquicardia o una ciatalgia nos trae dolorosamente a la realidad y nos recuerda nuestra fragilidad. La identidad del cuerpo está condicionada por su transitoriedad, por lo efímero de la vida, por el tránsito hacia la muerte.
 
Así, al decir "ponerse el cuerpo" es un modo de asumir la propia identidad, tener conciencia de la imagen corporal: ser gordo o flaco, alto o bajo, calvo o peludo, fuerte o débil.
 
Los que trabajamos en la disciplina del "Arte de curar", estamos en contacto diario y directo con los cuerpos de nuestros pacientes Los que estamos detrás del escritorio o con el guardapolvo blanco, frente a ese cuerpo que se nos presenta con dolencias de algún tipo..... podemos hacer algo por ellos...curarlos y a veces hasta salvarles la vida... nos sentimos seres omnipotentes, semidioses, intocables....
"Hacer..., ingerir..., beber..., inyectar...,hablar..." tratamientos farmacológicos, físicos o psicológicos es lo indicado.
 
Sólo nos damos cuenta de que esta postura omnipotente se derrumba cuando estamos ante nuestras propias dolencias, que no son diferentes a las de los demás, y nos llevan a tomar conciencia de nuestra propia fragilidad, cuando ya nos encontramos del otro lado del escritorio y sin guardapolvo blanco. A partir de aquí se puede enfrentar a la enfermedad con una nueva mirada, se puede comenzar a poner el cuerpo cuando se trata de ayudar al otro.
 
"Poner el cuerpo" significa muchas cosas:
 -bajarse del pedestal al que nos subimos cuando recibimos el diploma
 -asumir un compromiso con el otro, cuando se pone en nuestras manos
 -acompañar al paciente (persona que padece), en su    tratamiento
 -darle su propia identidad como persona
 -comprenderlo en su dolor
 -interesarse por él
 -escucharlo
 -brindarle afecto
 -darle el lugar como individuo en la sociedad.
 
Y para finalizar quiero dejar una frase de Mario Benedetti, (escritor uruguayo):
 
"Es más improbable que un cuerpo consiga su identidad cuando ni siquiera puede conseguir su alimento. Mientras exista una parte de la humanidad que desprecie los cuerpos de otra, poco mérito tendrán las conquistas individuales de su espíritu, que el egoísmo colectivo termina por desvalorizar."
 

BIBLIOGRAFÍA
Imagen y apariencia del cuerpo humano. Paul Schilder. Ed. Paidós. 1989
El cuerpo. Michel Bernard. Ed. Paidós. 1980
La Psicomotricidad. J:C: Coste. Ed. Abril.1985
 

Marta Elena Rapetti
Lic. En Kinesiología y Fisiatría.  Psicomotricista.
Educación Especial.  Psicomotricidad y Neurodesarrollo (UBA)