ESTIMULACIÓN DE LA CAPACIDAD DE CATEGORIZACIÓN EN UNA PACIENTE CON DEMENCIA VASCULAR

(STIMULATION OF THE ABILITY TO STABLISH MENTAL CATEGORIES IN A PATIENT WITH VASCULAR DEMENTIA)

COMMUNICATION
TOPIC: REHABILITATION


Authors:
Lluis Soler*, Marta Puig*, Mercè Jódar*,**.

* USZHEIMER
**Universitat Autònoma de Barcelona
e-mail: Merce.Jodar@uab.es
 

Abstract

INTRODUCTION:Cognitive functions stimulation in patients with dementia is an activity that normally is desenvoluped in a groupal context, and more of times, the work is integrated into the activities of a day care hospital. However, some studies have suggested  that an individual cognitive stimulation is more efficient with this patients. We have applied an individualized stimulation program, specially designed to improve the abilitiy to stablish mental categories in a patient with vascular dementia.

MATERIALS AND METHODS:  Subject: The patient is a 72 years old woman. She has a  vascular dementia with cortico-subcortical  deficits diagnosed according to the NINCDS-AIREN criteria for vascular dementia. The evolution time of the disease was of nine years at the moment of the examination. She was dayly assinting to USZHEIMER, a day care hospital which works in  stimulation of patients with dementia. At the moment of this work, she was taking part in a global stimulation program. Material: 46 targets with several pictures of dayly living objects with their respective  names were used. For the stimulation sessions, a specific registry sheet was elaborated. Method: 14 sessions of an hour were applied during two months. In the firts 10 sessions were only used the half of the targets; and afterwards, they were changed by the remainder of the targets. Patient has to classify all the targets according to a semantic category. We note the number of spontaneus correct responses , the number of correct responses with linguistic support, and the number of correctly categorized pictures.

RESULTS: We observed a tendecy to improve the capiticy to stablish mental categories of the patient during the 14 sessions, with a rate of correct responses in the first session was of 69% and at the last session was of 95%. A mild effect of learning was observed, because in the last session, where targets were changed, it was observed a reduction in the number of correct responses. We observed  also an effect of generalization, because of the change of the targets in session 11, the tendency to improve the number of correct responses was again showed.

CONCLUSIONS: An individualized and intensive stimulation, improve the capacitiy to stablish mental categories in a patient with vascular dementia. This change in performance was observed even when the patient was assisting to a more global program of cognitive stimulation, suggesting that indivudual work is more efficient than a groupal one.
 

Resumen

 
INTRODUCCIÓN:  la estimulación de las funciones cognitivas en los enfermos con demencia suele realizarse a través del trabajo grupal, en el contexto de los centros de día. Sin embargo, la eficacia del trabajo individualizado con estos pacientes es superior. Hemos aplicado un programa de estimulación individualizado, diseñado para mejorar la capacidad de categprización, a una paciente con demencia vascular.

MATERIAL Y MÉTODO: Sujeto:  Paciente de 72 años,  diagnosticada de demencia vascular  córtico-subcortical, según  criterios NINCDS-AIREN, y con un deterioro de 9 años de evolución. La paciente acudía a diario al centro de día USZHEIMER, donde participaba en un programa de estimulación global.  Material:  Para las sesiones de estimulación se utilizaron 46 targetas con imágenes de diversos objetos de la vida cotidiana y 46 tarjetas con el nombre de las imágenes. Se elaboró una hoja de registro específica para las sesiones. Método: Se realizaron 14 sesiones de 1 hora de duración durante dos meses. Durante las 10 primeras sesiones  se utilizaron la mitad de las targetas, y posteriormente, se cambiaron por las restantes. La paciente debía clasificar cada una de las targetas según la categoría  semántica a la que pertenecía. Se anotaban  el número de respuestas correctas espontáneamente , con  soporte língüístico a la imagen y el número de imágenes bien categorizadas.

RESULTADOS: Se evidenció una  tendencia a la mejoría a lo largo de las 14 sesiones en  la capacidad de la paciente para categorizar, siendo el porcentaje de aciertos en la primera sesión de 69 % y en la última de 95 %. Se constató un leve efecto de aprendizaje, ya que en la décima sesión, en la que se procedió al cambio de tarjetas, se observó un decremento  de respuestas correctas. Pero también un efecto de generalización, puesto que a partir del cambio de tarjetas (sesión 11) , se recupera la tendencia a aumentar de las respuestas correctas.

CONCLUSIONES: Una estimulación intensiva e individualizada de la capacidad de categorización permite un mejor rendimiento en dicha habilidad en un paciente con demencia vascular, aun cuando este esté ya participando de un programa global de psicoestimulación de forma grupal.


INTRODUCCIÓN
Hoy por hoy no existe un tratamiento exitoso específico para la demencia. Este tipo de síndrome conlleva la merma de las capacidades cognitivas y supone en la actualidad un grave problema social y sanitario. Además, se estima que en el futuro su incidencia se verá aumentada, dado que la edad avanzada es un claro factor de riesgo para padecerla y en las sociedades modernas la esperanza de vida sigue una tendencia claramente al alza. Ante esta situación, el intentar preservar el máximo tiempo posible las capacidades del paciente afectado de demencia, y con ello su autonomía, aparece como una terapéutica especialmente recomendable. En este sentido, la proliferación de los llamados centros de día, los cuales tienen como objetivo el frenar (aunque no puedan detener) el proceso involutivo al que se ven arrojados quienes padecen algún tipo de demencia, es ya un hecho. En dichos centros, los usuarios acuden durante el día y participan en actividades diseñadas especialmente para estimular funciones cognitivas concretas i adecuadas, en la medida de lo posible, al grado de deterioro de cada uno de ellos. Para tal fin, se suelen constituir dos o tres grupos homogéneos de usuarios en cuanto al estadio de la enfermedad se refiere. Aunque el abordaje de la estimulación cognitiva suela tener lugar en un contexto grupal, la estimulación intensiva e individualizada de una función cognitiva llevada a cabo de forma puntual, puede resultar, en según que casos, más efectiva y provechosa. Un ejemplo de ello lo constituye el caso de aquellos pacientes con una demencia vascular, cuyo cuadro de deterioro sigue una evolución escalonada, con períodos de cierta estabilización o incluso mejora de las funciones cognoscitivas, y un patrón de déficit más heterogéneo, en comparación a otros tipos de demencia.

El objetivo del presente trabajo fue estudiar la eficacia de la aplicación de un programa de estimulación individual a un paciente con déficit en la capacidad de categorización. Presentamos, pues, el caso de una paciente afecta de demencia vascular que acudía diariamente a un centro de día para beneficiarse de un programa global de estimulación de las funciones cognitivas, y a la cual se aplicó un programa individualizado diseñado para la mejora de dicha capacidad.
 

MATERIAL Y MÉTODOS
Sujeto

Paciente de 72 años, diagnosticada de demencia vascular córtico-subcortical, según criterios NINCDS-AIREN, con un deterioro de 9 años de evolución (estadio 6 del GDS). La paciente acudía a diario al centro de día Uszheimer, donde participaba de un programa global de estimulación. El perfil neuropsicológico de la paciente se caracterizaba por presentar alteradas: la orientación temporal, espacial i personal, la atención, las memorias inmediata, diferida, de fijación i remota, la fluencia verbal espontánea i la denominación, las capacidades de lecto-escritura i cálculo, las capacidades práxicas i ciertas funciones frontales (razonamiento abstracto, programación motora, perseveración, desinhibición e infantilismo). La ausencia de déficits gnósicos determinó la elección de esta paciente como beneficiaria del programa individualizado, el cual contaba con material esencialmente gráfico. Una característica esencial de la paciente era su gran fluctuación semanal, en el rendimiento durante las actividades del centro.

Material

Para las sesiones de estimulación se confeccionaron 40 tarjetas con una fotografía de un objeto cotidiano en cada una. Los objetos representados eran clasificables en 4 categorías: frutas, animales, ropa y muebles. A cada categoría le correspondían 10 objetos. También se elaboraron cuatro tarjetas con el nombre una de las categorías en cada una. Así mismo, para las sesiones, se confeccionaron hojas de registro al uso.
 

Plantilla de recogida de datos:

Método

Se realizaron 14 sesiones de 1 hora de duración durante dos meses. La intervención se dividió en dos fases:

Fase 1. Durante las primeras 10 sesiones se presentaron la mitad de las tarjetas (20) aleatoriamente (5 objetos para cada categoría). La paciente debía clasificar las tarjetas con los objetos representados conforme se le iban presentando. El terapeuta actuaba como soporte verbal enunciando las distintas categorías donde clasificar las tarjetas.

Fase 2. Durante las cuatro últimas sesiones, se presentaron el resto de as tarjetas, también de forma aleatoria. La división de las tarjetas se hizo con el fin de controlar que el aumento de respuestas correctas a lo largo de las sesiones, en caso de haberlo, se debiera realmente a la puesta en marcha de procesos lógico-abstractos en sí mismos, i no a la mera memorización asociativa de un objeto a una categoría.

En caso de que la paciente no categorizara correctamente, se le proporcionaba una ayuda de tipo verbal, enunciando el nombre del objeto representado.

En la hoja de registro quedaba constancia de las respuestas obtenidas directamente, tras la presentación visual, o con soporte lingüístico. Dado el objetivo de esta comunicación, únicamente se contempla si la categorización era correcta o no.
 

RESULTADOS
En la Figura 1 se representa el porcentaje de respuestas correctas, es decir, de objetos correctamente categorizados a lo largo de las 14 sesiones que se llevaron a cabo para estimular esta capacidad. Como refleja el gráfico, se constató una mejora a lo largo de los dos meses de estimulación. Solamente teniendo en cuenta los valores de la primera i última sesión se hace evidente una mejora que nos parece subjetivamente significativa (69% i 95% respectivamente). Además, la tendencia global es también de mejora, salvando las fluctuaciones intermedias esperables. Otro dato interesante es el que nos proporcionan los resultados obtenidos a partir de décima sesión, a partir de la cual, recordemos, se procedió al cambio de tarjetas; coincidiendo con éste cambio, no se da una caída brusca en el índice de respuestas correctas, lo cual nos indicaría que la paciente ha conseguido un cierto grado de generalización. Lo esperable, en este tipo de pacientes, hubiera sido que al cambiar las tarjetas, también hubiera empeorado de forma brusca la categorización. Si se observa globalmente la gráfica, vemos que el decremento en la sexta sesión no está relacionado con el cambio de tarjetas. Probablemente, responde a la tendencia fluctuante de la paciente en todas sus funciones cognitivas. Parece, por tanto, razonable decir que se ha observado un leve efecto de generalización en cuanto al material a categorizar se refiere, ya que la tendencia a lo largo de las sesiones ha sido la de un aumento progresivo (si obviamos el pico de 91% de la séptima sesión) de las respuestas correctas aún teniendo en cuenta el cambio de la totalidad de las tarjetas a partir de un momento determinado.
 
 

Figura 1: Respuestas correctas del paciente a lo largo de las sesiones.


CONCLUSIONES

Es posible mejorar la capacidad para clasificar y establecer categorías en un enfermo con demencia vascular.

Un programa individualizado de estimulación de la capacidad de categorización permite un mejor rendimiento en dicha habilidad en un paciente con demencia vascular, aun cuando este ya se encuentre participando de un programa global de estimulación , y que ésta la lleve a cabo de manera grupal.

A diferencia de otros tipos de demencia, como la enfermedad de Alzheimer, en las que el proceso involutivo es lentamente progresivo, y en la mayoría de los casos, global, la evolución de las capacidades cognitivas en un enfermo con demencia vascular se produce de manera escalonada e incluso, en algunos casos, seguida de periodos de cierta remisión de las habilidades afectadas. En este sentido, creemos que nuestro trabajo podría ilustrar el hecho de que es posible mejorar el rendimiento en una habilidad específica. Independientemente de que el paciente pase por fases de pérdida-remisión espontánea; la aplicación de un programa individualizado y diseñado específicamente para trabajar una habilidad concreta, contribuye a su mejora.